La ministra de Defensa, Carme Chacón, durante su visita a la Academia de Ingenieros del Ejército de Tierra en Hoyo de Manzanares (Madrid), donde ha sido informada de las novedades de la Academia de Ingenieros y del Centro Internacional de Desminado. /EFE
Un «paso histórico»
Greenpeace, que desde hace años viene reclamando la desaparición de las bombas de racimo, se ha declarado "satisfecha" ante lo que considera un "paso histórico".
En un comunicado, la organización señala que con esta decisión el Gobierno responde a las demandas "de la sociedad civil y se adelanta a los plazos formales previstos en el Tratado contra las bombas de racimo, aprobado por unanimidad por 109 países el pasado 30 de mayo".
"Hoy es un día muy importante para los que trabajamos por la paz. Las bombas de racimo llevan más de treinta años causando daños inaceptables en todos los conflictos que se han usado, desde Laos a Líbano. Hieren, mutilan y matan a hombres, mujeres y niños durante los bombardeos y después de que las guerras hayan terminado", explica en el comunicado Juan López de Uralde, director de Greenpeace.
Para los ecologistas, ya sólo queda que el Ejecutivo de Zapatero "confirme su compromiso con la paz formando parte de los primeros 30 países que ratifiquen en diciembre el convenio en Oslo".
La ministra Chacón asegura España dejará de contar con las cerca de cinco mil almacenadas en los arsenales militares
El Consejo de Ministros estudiará antes de final de mes una moratoria sobre el empleo, producción, almacenamiento y conservación de estas municiones
Greenpeace aplaude este "paso histórico" que responde a las demandas "de la sociedad civil"
Adelantándose a los plazos que fijó hace dos meses la
Conferencia Diplomática de Dublín, España ha decidido comenzar ya los trámites para destruir las bombas de racimo. Lo ha anunciado la ministra de Defensa, Carme Chacón, durante una visita a la Academia de Ingenieros del Ejército de Tierra en Hoyo de Manzanares, Madrid. Antes de que finalice el mes, Chacón elevará un informe al Consejo de Ministros para establecer una moratoria unilateral. La protesta de Greenpeace contra estas armas llevó a un grupo de activistas a
irrumpir en una empresa armamentística de Madrid el pasado 22 de mayo para reclamar su prohibición total.
La ministra de Defensa ha explicado que los trámites para la destrucción de las bombas de racimo existentes en España han comenzado ya, lo que supone un adelanto a los plazos formales previstos en el Tratado contra las bombas de racimo aprobado el pasado 30 de mayo en la Conferencia Diplomática de Dublín.
A la espera del visto bueno del Consejo de Ministros
Durante la visita al Centro Internacional de Desminado, Chacón ha señalado que "España va a situarse a la cabeza de los países que han acordado la erradicación de las bombas de racimo y va a proceder a destruir las municiones de este tipo en el plazo más breve posible". Con ese objetivo tiene previsto presentar en las próximas semanas al Consejo de Ministros una propuesta que establezca una moratoria unilateral sobre el empleo, desarrollo, producción, adquisición, almacenamiento y conservación de estas municiones.
Además, recogerá la orden de destruir este tipo de municiones en España. Ese informe también contemplará el compromiso del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para cumplir con las previsiones de la Conferencia de Dublín sobre la cooperación y asistencia internacionales.
Tras definir las bombas de racimo como una "pena de muerte sin sentencia", la ministra ha aclarado que España "nunca ha utilizado" este tipo de municiones y ha asegurado que se van a destruir en menos de dos años todas las que hay en los arsenales militares, que ha cifrado en unas cinco mil.