
El recién nombrado primer ministro del gobierno serbio, el europeísta Mirko Cvetkovic. /EFE
Un futuro europeísta
Las fuerzas europeístas ganaron las elecciones en mayo pasado, aunque no obtuvieron mayoría suficiente para gobernar en solitario, y la formación de una mayoría dependía de la postura del SPS, con la que intentaron hacer una coalición también los nacionalistas.
Los nuevos socios en el poder aseguran que no mirarán hacia el pasado, que los dividía profundamente, sino se proponen una reconciliación política y nacional para que Serbia pueda progresar.
Serbia celebró el 11 de mayo pasado unos comicios considerados cruciales para determinar si el país proseguirá por la senda europeísta o volverá a optar por políticas de corte nacionalista.
El resultado confirmó una división del electorado y reticencias hacia la UE, tras el apoyo de muchos países comunitarios a la independencia unilateral de Kosovo.
El Ejecutivo estará compuesto por el Partido Democrático, el Partido Socialista de Serbia y las minorías bosnia y húngara
Recibe el apoyo de 127 diputados, con 27 votos en contra, mientras que los 96 diputados restantes no han acudido a esta sesión
Cvetkovic dice que nunca reconocerán la independencia de Kosovo y que buscará el Acuerdo de Estabilización y Asociación con la UE
El Parlamento de Serbia ha dado su respaldo al programa y la composición del
Gobierno pro europeo liderado por el economista y ex ministro de Finanzas Mirko Cvetkovic, que estaba pendiente desde las
elecciones de mayo pasado.
El nuevo Gabinete, que ha recibido el apoyo de 127 de los 250 diputados pero ha conseguido salir adelante ya que el resto de los diputados no han acudido a esta sesión en el Parlamento, estará compuesto por la lista de formaciones europeístas, encabezada por el Partido Democrático (DS), del presidente serbio, Boris Tadic, el Partido Socialista de Serbia (SPS), fundado por el ex líder autoritario serbio Slobodan Milosevic, y los partidos de las minorías bosnia y húngara.
Antes grandes rivales, el DS y el SPS prometen ahora llevar a Serbia juntos a la Unión Europea (UE) y defender la integridad territorial y soberanía del país sobre Kosovo. Esta provincia, considerada como la "cuna natal de la nación serbia", se autoproclamó
independiente en febrero pasado.
Enérgico rechazo a la soberanía de Kosovo
Mientras que numerosas potencias occidentales han reconocido la soberanía de Kosovo, Serbia rechaza con vehemencia esa proclamación. Cvetkovic lo ha dejado patente en su ponencia ante los diputados qal asegurar ue Serbia nunca reconocerá la independencia de Kosovo y que proseguirá con las actividades diplomáticas en busca de nuevas negociaciones del estatuto y una solución de compromiso.
Además, ha anunciado que las prioridades legislativas de su Gobierno serán la ratificación del Acuerdo de Estabilización y Asociación con la UE y de un importante acuerdo energético con Rusia.
La oposición nacionalista ha criticado al nuevo Gobierno, con un mandato de cuatro años, como demasiado grande, su programa como "una lista de buenos deseos" y al nuevo primer ministro como hombre sin autoridad política que dependerá mucho de Tadic.
El nuevo Gobierno tendrá, además de su jefe, 24 ministros, un adjunto al primer ministro y tres viceprimer ministros.