El grupo municipal del PP estaba llamado a abrir el fuego de las próximas fiestas de Vitoria con el lanzamiento del Chupinazo, tal y como establece el turno rotatorio que la propia Corporación fijó para este acto. El grupo popular ha decidido, sin embargo, ceder el papel estelar de ese momento a la friolera de 32.000 personas, las que integran la asociación de pensionistas, jubilados y viudas de Álava, Las Cuatro Torres, que ya ha aceptado el ofrecimiento.
De esta manera, cuando el 4 de agosto suenen las seis en punto de la tarde, el presidente de ese colectivo, Antonio González Cabezudo, ocupará el lugar preferente en la balconada de San Miguel para prender la mecha de La Blanca, en lugar del portavoz del PP, Javier Maroto. «Aunque naturalmente los miembros de la Corporación estaremos en ese momento junto a él, creemos que el protagonismo de las fiestas tiene que recaer en los ciudadanos y no en los políticos», explica el propio concejal.
Maroto señala que dar con un 'sustituto' no les ha resultado difícil. «Las Cuatro Torres aglutina a un sector grande de la población que apenas tiene representación en unas fiestas que, en esencia, son de los blusas, de los jóvenes y de la noche. Nos parece de justicia otorgar a los mayores un reconocimiento expreso y qué mejor que hacerlo poniendo en sus manos el momento más importante de La Blanca», agrega.
Así lo ha propuesto al alcalde, Patxi Lazcoz, «que apoya por completo la iniciativa». De esta manera, el PP sigue la estela abierta por el propio regidor socialista en la anterior edición de los festejos, cuando cedió el Chupinazo a los creadores de Celedón con motivo del cincuenta aniversario del símbolo de La Blanca.
Celedones de oro
El sistema de turnos se implantó en 1999. La Corporación estableció entonces que el orden de intervención de cada partido en el lanzamiento del cohete se haría en función del número de concejales. De mayor a menor. En 2004, los grupos políticos acordaron mantener el carácter rotatorio de este acto en el proyecto de nuevo reglamento orgánico del pleno.
Todo apunta a que esta fórmula seguirá vigente y, también, a que el ejemplo iniciado por los socialistas, y seguido por los populares sentará cátedra. El próximo año le llegará el turno al PNV. Para entonces, la Corporación vitoriana ya habrá acordado una serie de criterios que deberán seguir los grupos a la hora de designar a una persona o a un colectivo para abrir la fiesta desde lo alto de la plaza de la Virgen Blanca.
«Queremos que los ciudadanos se sientan especiales. En este caso, los mayores. Nos gustaría que en ese instante les acompañara una representación de Celedones de Oro, como referente del vitorianismo», agregó el edil popular.