
Iñaki Oyarzábal durante la rueda de prensa en la que ha criticado la Ley del Gobierno vasco. / Telepress
El portavoz parlamentario del PP, Iñaki Oyarzábal, emplazó esta mañana a los comerciantes y empresas vascas a "perder el miedo" y a "decir en público lo que afirman en privado", es decir, que el nuevo decreto del Gobierno vasco que les obligará a garantizar la atención en euskera es "inaceptable". Oyarzábal, que presentó una iniciativa en la Cámara vasca para exigir al Ejecutivo la "retirada inmediata" de la normativa, manifestó su deseo de que sean "los propios afectados" quienes recurran ante los tribunales el decreto, aunque afirmó que si no lo hacen, "el PP está dispuesto" a tomar la iniciativa si existen argumentos jurídicos para ello. "En este momento lo estamos estudiando", ha apuntado.
El secretario general de los populares vascos denunció que el decreto aprobado el pasado martes por el Consejo de Gobierno "afecta a los derechos fundamentales" de los vascos y "viene a limitar la libertad de la actividad económica" de una forma "grave" al afectar marcarse por primera cuotas de euskaldunización para el sector privado. A su juicio, la normativa, que será de obligado cumplimiento para las grandes empresas, las cadenas comerciales y los establecimientos de más de 400 metros cuadrados y más de 15 empleados de cara al público, "puede suponer que, de facto, se limiten las posibilidades de acceder al mercado laboral de muchos vascos que desconocen el euskera". En este sentido, Oyarzábal juzgó que "no es razonable" que se exija el mismo cumplimiento de una medida de este calado "en el Goierri guipuzcoano que en la Rioja Alavesa", lo que demuestra que "no parte de una visión sensata de la realidad vasca". "No se puede aceptar", agregó el parlamentario popular, "que se pongan supuestos derechos de las lenguas por encima de los derechos de las personas".
Oyarzábal reprochó al Gobierno vasco que haya copiado "lo peor" de la política lingüística aplicada en Cataluña y consideró que "esta nueva vuelta de tuerca" está basada en "una estrategia del nacionalismo" para "dividir a los vascos. Pretenden dividirnos constantemente por el euskera y nosotros reclamamos que se despolitice de una vez este asunto". "Es un error", remató, "que se volverá en contra de quienes lo promueven, porque incluso muchos de los votantes del PNV no ven bien que Ibarretxe se empeñe en suscitar el debate lingüístico como asunto permanente de división".