El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Gerardo Díaz Ferrán, aseguró ayer que la situación actual es «gravísima» y que si el Gobierno no toma las medidas adecuadas habrá 1,5 millones más de parados en los próximos doce meses, lo que situaría el paro en cerca de cuatro millones.
Díaz Ferrán dijo que los empresarios «ven con mucha preocupación» lo que ocurrirá en el segundo semestre de 2008, cuando se terminen de construir las viviendas ya iniciadas y «especialmente» los tres últimos meses del año, así como los tres primeros de 2009.
Durante su intervención en la Asamblea Anual de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique), el patrón de patronos manifestó que aunque al presidente del Gobierno «no le gusta hablar de crisis», la situación requiere medidas urgentes.
Destacó especialmente que el Ejecutivo no está abordando el problema de la falta de liquidez «importantísima» para las 'pymes', que no están teniendo los créditos que necesitan, ni la renovación de los mismos. Por ello, lo instó a que adopte soluciones «que existen» y que «se le han puesto encima de la mesa», porque hasta el momento no se ha tomado ninguna medida «seria», ya que el incentivo de 3.000 millones del ICO son insuficientes para arreglar los problemas de las 'pymes', que requieren cifras «más importantes».
El presidente de la patronal recordó que el Ejecutivo no ha adoptado las medidas propuestas por la CEOE, y que son necesarias para que los empresarios no tengan la necesidad de deslocalizar las empresas, «que es justo lo que no queremos hacer».
Confianza mínima
En referencia a la intervención del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Pleno Extraordinario del Congreso, Díaz Ferrán aseguró que las medidas anunciadas ayer son las mismas que dio a conocer a empresarios y sindicatos en el Consejo Económico y Social el 23 de junio, que calificó de «absolutamente insuficientes y tímidas».
Precisamente, el presidente de la patronal hace unos días calificó de «muy malo y preocupante» el incremento del Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) en junio, que trepó al 5,1%. La elevada inflación es una de las causas de que el último Indicador de Confianza del Consumidor, elaborado por el Instituto de Crédito Oficial (ICC-ICO), cayera a mínimos históricos en junio por cuarto mes consecutivo, como consecuencia de la incertidumbre económica.
Así, el índice descendió 4,7 puntos respecto a mayo y se situó en 51,7 puntos, debido a la percepción de la situación actual.