Incertidumbre, rechazo y optimismo. Así acogieron ayer los comercios y empresas el decreto aprobado por el Gobierno vasco que les obligará a contar con personal euskaldun para potenciar el uso del euskera y favorecer la atención al público en lengua vasca. Las posibles subvenciones, la formación y los costes para los propios empresarios fueron las dudas más destacadas en la valoración de un proyecto que, insistieron, «habrá que definir muy bien».
«Estamos totalmente de acuerdo. Dentro de unos años, casi toda la población de Euskadi será bilingüe, entonces, ¿por qué no ofrecer la información en ambos idiomas?», valoró Víctor Illescas, gerente de Media Markt en Vitoria, donde trabajan un centenar de empleados. Asimismo, recuerda que en Cataluña «casi todos los comercios atienden en catalán, así que aquí tampoco creo que vaya a ser un problema».
Un bilingüismo que desde Renfe ya ofrecen a sus usuarios en folletos, rotulaciones y megafonía. «El siguiente paso será articular la formación de los empleados, pero eso habrá que estudiarlo muy bien. Hay que conocer el decreto a fondo», reconocen en la compañía. Más cauto prefirió mostrarse Miguel Ángel Jofre, director del hotel Ciudad de Vitoria. De sus 54 trabajadores, «sólo entre el 5% y el 10% hablan euskera, pero éste es un territorio donde tradicionalmente cuesta enseñar otros idiomas para atender a visitantes extranjeros». Aún así, hizo hincapié en que, si se implanta el decreto, «se den las mismas facilidades que dan a los empleados de la Administración, a los que se libera un año para aprender», aunque reconoció «el peligro para los empresarios: ¿qué garantía tienen de que vuelvan a la empresa?».
Zuriñe San Vicente, gerente del concesionario Mercedes-Ondo de Vitoria, duda de la eficacia de la futura iniciativa. «Nunca nadie nos ha reclamado que le atendamos en esta lengua. Incluso clientes de la zona del valle del Deba, que son euskaldunes, en cuanto entran por la puerta hablan castellano. El cliente, las cosas importantes, las hace en castellano», detalla.
Más optimista con la medida se mostraba Edurne Uriarte, la encargada del PC City, abierto en el Megapark de Barakaldo hace ya casi cinco años. Ella es euskaldun zaharra. De la plantilla de cuarenta empleados, aproximadamente el 15% se desenvuelve en lengua vasca, de la misma forma en que la mayoría de su cartelería ha adoptado ya el sistema bilingüe. «Hay que empezar a fomentar el uso del euskera porque mucha gente que ya está alfabetizada no lo utiliza», reivindica. No obstante, reconoce que de entrada los empleados se dirigen a los clientes en castellano y que muchos folletos y la papelería promocional llegan de la central únicamente en español. «Es algo que habrá que mejorar», subraya.
Para Ainhoa Mota el decreto «supone un gran paso». Regenta junto con su hermana un comercio textil en una de las calles más céntricas de Gernika. «No supondrá sacrificio alguno en la comarca. Desde la asociación de comerciantes se ha trabajado mucho en este sentido. Es más, desde hace años atendemos en euskera y toda la información que se presenta en nuestros establecimientos es bilingüe», recalca. Goizane Baztegieta gestiona una frutería familiar en el mismo municipio y considera que la decisión de atender en euskera al cliente debe aplicarse «paulatinamente, porque las imposiciones no llevan a buen puerto».
Para Guillermo Oaerbeaskoa, presidente de la asociación Dendak de Durango y Iurreta, el decreto del Gobierno vasco responde perfectamente a los nuevos tiempos: «Hay una realidad social clara: cada vez hay más gente que reclama que le atiendas en euskera».