La construcción del parking subterráneo del Casco Viejo, el estandarte del plan de revitalización del barrio, lleva ocho meses en la cuerda floja después de que el Ayuntamiento descubriera que podría costar entre 14 y 19 millones de euros, una factura que rebasaba de largo las previsiones económicas municipales. Pero la Agencia de Renovación Urbana no está dispuesta a tirar la toalla. El informe municipal que fija las líneas maestras de la revitalización de la almendra medieval de cara a 2014 apuesta con claridad por convocar un nuevo concurso público para pulsar el interés de las empresas. Eso sí, con un formato bien distinto.
El Ayuntamiento estudiará u-na nueva fórmula basada en sacar a licitación pública la construcción del estacionamiento subterráneo y la de los edificios que se harán justo encima. Es decir, que si en la primera convocatoria las empresas dibujaron un proyecto y calcularon cuánto costaría hacer la obra del garaje, en este caso deberán plantear una propuesta «integral», lo que incluirá la explotación del aparcamiento y la gestión de algunos equipamientos de la superficie.
El Consistorio está pensando en un ampio ramillete de actividades que podrían congregarse en la superficie del garaje, en plena colina del Casco Viejo. Según el informe de la Agencia de Renovación Urbana que ahora analizan los partidos, debería existir una «adecuada combinación» de usos.
Hostelería
El documento cita que en El Campillo pueden congregarse actividades culturales -como el Gasteiz Antzokia, un centro de creación y diseño o un complejo especializado en el mundo del vino-, así como espacios formativos -como una biblioteca, facultades o una residencia estudiantil-.
Pero hay más opciones que las empresas podrán incluir. Los técnicos quieren dejar la puerta abierta a la creación de volúmenes en los que exista hostelería y comercio «de calidad», es decir, tiendas, bares y restaurantes que animen a los vitorianos y a los turistas a subir hasta el punto más alto del Casco Viejo.
Las firmas que presenten sus ofertas deberán tener en cuenta que El Campillo deberá ser un lugar «de encuentro». Y para ello, tendrán que articular sus propuestas arquitectónicas teniendo en cuenta que los edificios que dibujen deberán rodear «un gran espacio central, la auténtica plaza del Casco Viejo y por extensión de toda la ciudad».
El director-gerente de la Agencia de Renovación Urbana apuesta por una gestión «mixta» de esos espacios. Es decir, con un reparto de gastos y de usos entre el Ayuntamiento y la empresa ganadora. El abogado tiene muy claro que si el Consistorio aspira a costear toda la inversión por su cuenta «se enfrentaría a un gasto ingente».