
El líder opositor de Zimbabue, Morgan Tsvangirai, tras reunirse con el Comité Ejecutivo Nacional de su partido./ EFE
Brown afirma que Mugabe tiene las manos "manchadas de sangre"
El primer ministro británico, Gordon Brown, ha acusado al presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, de tener "las manos manchadas de sangre" por la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad contra activistas opositores y que por ello debe dimitir.
Además, Brown ha pedido a Naciones Unidos que designe a un enviado especial para Zimbabue que pueda mediar en la crisis política por la que atraviesa este país desde hace más de tres meses.
Para el primer ministro británico, "es hora de que Mugabe dimita". "Tiene las manos manchadas de sangre por lo que ha ocurrido durante la campaña electoral (...), ha muerto demasiada gente y mucha gente está desplazada".
Asimismo, Brown, quien también calificó de "parodia" el régimen de Mugabe, ha elogiado la resolución de la UA que pide el fin de la violencia y un gobierno de unidad nacional en Zimbabue, y ha anunciado que esta mañana habló con el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, sobre el tema y que presionará para que el Consejo de Seguridad también se pronuncie.
El líder opositor, ganador legítimo de las elecciones, rechaza negociar con Mugabe un gobierno de coalición
La Unión africana demanda a ambos políticos que alcancen un acuerdo similar al de Kenia que ponga fin a la crisis
Tsvangirai considera que gobernar con Mugabe no es la solución a la violencia ni reconoce la voluntad de los zimbabuenses
El líder del opositor Movimiento para el Cambio Democrático (MDC),
Morgan Tsvangirai, ha rechazado el
llamamiento de la Unión Africana (UA) para que el partido negocie con el régimen de
Robert Mugabe la formación de un gobierno de unidad nacional en
Zimbabue: "Las condiciones que imperan actualmente en Zimbabue no son propicias a una negociación. Si se quiere iniciar un diálogo, es esencial que la ZANU-PF ponga fin a la violencia y la
persecución desatadas contra los líderes y seguidores del MDC".
Tsvangirai considera que "un gobierno de unidad nacional no solucionará los problemas que afronta Zimbabue ni tampoco reconoce la voluntad del pueblo zimbabuense". El dirigente de la oposición ha hecho estas declaraciones tras una reunión del Comité Ejecutivo Nacional del MDC para analizar las recomendaciones hechas el lunes por la Unión Africana al término de su XI Cumbre en Sharm el Sheij (Egipto), para resolver la crisis política en Zimbabue.
El portavoz de Mugabe, George Charamba, rechazó durante la cumbre de la UA cualquier idea que la organización regional pueda tener acerca de que el gobierno zimbabuense se avendrá a compartir el poder con la oposición al estilo de un acuerdo similar
logrado en Kenia: "Kenia es Kenia. Zimbabue es Zimbabue. Nosotros tenemos nuestra propia historia de diálogo y nuestra forma de resolver nuestras discrepancias al modo zimbabuense. Al estilo de Zimbabue, no al estilo de Kenia", recalcó Charamba.
La UA confía en el diálogo para lograr la paz
En su comunicado final, la Cumbre de la UA decidió "animar al presidente Robert Mugabe y al líder del partido MDC, Morgan Tsvangirai, a que hagan honor a su compromiso de iniciar un diálogo con vistas a promover la paz, la estabilidad y la reconciliación del pueblo de Zimbabue".
La organización panafricana expresó asimismo su apoyo a "la creación de un Gobierno de Unidad Nacional para solucionar la crisis política, dada la disposición de los líderes políticos del país hacia el inicio de negociaciones".
Portavoces de la gubernamental Unión Nacional Africana de Zimbabue -Frente Patriótico (ZANU-PF) recibieron con beneplácito el llamamiento a las negociaciones hecho por la UA y puntualizaron que eso es precisamente lo que propuso Mugabe en el discurso de inauguración de su sexto mandato consecutivo, el domingo pasado: "El gobierno del presidente Mugabe está comprometido a iniciar conversaciones, no solo con Tsvangirai, sino con los líderes de otros partidos políticos", según el ministro de Información zimbabuense, Sikhanyiso Ndlovu.
Los resultados de las elecciones, en tela de juicio
No obstante, Tsvangirai ha hecho hincapié en que la resolución de la Cumbre de la UA no hace mención alguna a "la ilegitimidad de las
elecciones del 27 de junio" y al hecho de que "la mayoría de los líderes africanos se ha negado a reconocer a Mugabe como jefe de Estado". "La Resolución se centra en el concepto de un gobierno de unidad nacional sin admitir que el MDC fue el
ganador de las últimas elecciones creíbles, el 29 de marzo, y como tal debe ser reconocido como el
legítimo gobierno de Zimbabue ", ha puntualizado el líder opositor.
Tsvangirai resultó vencedor en la primera vuelta de las presidenciales pero, según la Comisión Electoral de Zimbabue (ZEC), organismo nombrado por el gobierno de Mugabe, no obtuvo el número de votos para una mayoría directa y era necesaria la celebración de una segunda ronda.
La segunda vuelta de los comicios se celebró el 27 de junio, pero sin la participación de Tsvangirai, quien
se retiró de la contienda electoral cinco días antes de la votación debido a la ola de ataques y asesinatos lanzada por las milicias de la ZANU-PF y las fuerzas de seguridad contra los líderes y los seguidores del MDC.
En un comunicado divulgado durante la conferencia de prensa de Tsvangirai, el MDC subraya que continúa "comprometido a negociaciones que tengan como base los resultados de la votación del 29 de marzo y avancen hacia un acuerdo para formar un gobierno de transición" que estabilice el país y convoque nuevas elecciones. "Nuestro compromiso hacia un acuerdo negociado no de compartir el poder o arreglos similares, sino acerca de democracia, libertad y justicia", puntualiza el documento del MDC.