No hay tregua. El euríbor, el indicador más utilizado en España para calcular el precio de las hipotecas, sigue imparable su carrera alcista. En junio trepó 0,37 puntos hasta alcanzar el 5,361%, su máximo histórico desde que comenzó a cotizar en 1999, ante el escenario de subida de los tipos de interés al que se enfrenta la zona euro. En un año ha aumentado 0,86 puntos, lo que encarecerá en unos 74 euros mensuales la cuota de un préstamo medio cuyas condiciones sean revisadas con ese dato, pendiente de la confirmación oficial del Banco de España. El indicador completa así tres ejercicios de ascensos -a mediados de 2005 apenas rebasaba el 2,1%-, que se han dejado notar con toda crudeza en el bolsillo de unas familias endeudadas hasta las cejas por el 'boom' inmobiliario. En ese periodo, la factura que deben abonar a su banco o caja los titulares de un crédito destinado a financiar una vivienda se ha disparado un 56,6%, al pasar de 574 euros por recibo de promedio a 899. Mientras tanto, los salarios han crecido alrededor de un 12%.
Las tensiones en los mercados internacionales presionan al alza el euríbor, que sigue sin tocar techo, a pesar de que el vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, aseguró que estaba a punto de hacerlo el pasado agosto, cuando se encontraba en el 4,666%. Mensajes similares lanzó antes de las pasadas elecciones.
Nueva subida de tipos
El indicador seguirá previsiblemente al alza a corto plazo, según los analistas, en una dinámica alimentada por la crisis financiera -los problemas de liquidez de los bancos encarecen el precio del dinero que se prestan entre ellos- y, sobre todo, por el convencimiento de que los tipos de interés se elevarán en los próximos meses. Salvo sorpresas, el Banco Central Europeo (BCE) los incrementará mañana en un cuarto de punto, hasta el 4,25%, en un intento de contener la escalada de la inflación, que ha alcanzado en junio un récord del 4% en la zona euro por la carestía del petróleo, según una estimación provisional de Eurostat, la oficina estadística de la UE.
El presidente de esa entidad, Jean-Claude Trichet, 'telegrafió' la pasada semana un alza «de pequeña proporción» para atajar la «alerta» causada por el aumento del coste de la vida en la Eurozona. El pésimo dato conocido ayer hace temer nuevos repuntes en los próximos meses ante la virulencia del aumento de la inflación.
Es en ese contexto en el que el euríbor ha alcanzado una nueva cima, en pleno parón del sector inmobiliario que ha abaratado la vivienda nueva un 1,2% en el primer semestre, lo que constituye la primera caída en 15 años.
Mal trago
Desde junio del pasado ejercicio, la referencia hipotecaria ha subido 0,85 puntos y en el último trienio -la carrera alcista se inició en junio de 2005- ha crecido más de 3,2 puntos.
El 5,361% al que ha llegado va a provocar un nuevo mal trago a millones de ciudadanos con titulares de un crédito para financiar la compra de su piso. El disgusto es cuantificable.
En junio de 2005, el préstamo hipotecario medio estaba, según el Instituto Nacional de Estadística, en 125.560 euros. Aplicando el euríbor existente en esa fecha más un diferencial de 0,50 puntos con un plazo de amortización de 25 años, la cuota mensual a pagar era de 573,97 euros. La cifra se ha disparado hasta los 899,21 euros actuales para un préstamo 'estándar', cuyo montante era de 141.422 euros el pasado abril, el último dato oficial disponible.
No es el único ejemplo que refleja el colosal encarecimiento de las hipotecas. Otro válido es el de una familia cualquiera que ha contratado un crédito de 150.000 euros a 25 años y al euríbor más medio punto. Si lo firmó hace ahora tres años, la cuota resultante alcanzaba los 685,69 euros mensuales. Por contra, si formaliza su crédito actualmente, la cantidad a abonar a la entidad financiera se eleva hasta los 953,7 euros. Es decir, un 39% más.