Por tercera vez en una semana, España vivió pegada al televisor. El partido de la selección batió récords de audiencia y se convirtió en el encuentro más visto de la historia con 14.482.000 espectadores de media, lo que se tradujo en un más que significativo 'share' del 80,9%. Euskadi no se quedó atrás. Un 75,7% de la audiencia -710.000 personas- siguió la gran final de la Eurocopa y fijó una nueva plusmarca televisiva en el País Vasco, al menos en cuanto a partidos de fútbol se refiere. Nunca antes un encuentro de balompié programado en la pequeña pantalla había despertado un interés similar desde 1992, fecha en la que se implantó el control actual de audiencias. Cuatro hizo añicos todos los audímetros por tercera vez en siete días y se convirtió, de paso, en el canal con más seguidores de la crucial jornada dominical.
Amigos o familiares reunidos en un salón, bares llenos de gente... Son fotografías de un acontecimiento histórico que, por primera vez en esta Eurocopa, se siguió prácticamente igual en tierras vascas que en Balares o la Comunidad Valenciana. La comunidad que obtuvo los peores registros fue otra vez Cataluña, con un 71% de cuota de pantalla, aunque el número de seguidores fue mayor.
En los anteriores encuentros, las diferencias entre Euskadi y el resto de España sí que habían sido sustanciales. La audiencia del partido de cuartos de final, con Italia como oponente, alcanzó el 59,1% y los 524.000 televidentes. Unos días después, la semifinales frente a Rusia elevaba el 'share' al 63,3% al recibir la atención de 571.000 personas. El domingo, tres de cada cuatro vascos sintonizaron la gran final, por los cuatro de cada cinco españoles que hicieron lo propio.
Para entender el grado de interés que despertó el duelo, basta con tirar de hemeroteca. El programa más visto en seis años fue el festival de Eurovisión de este año, con un Rodolfo Chikilicuatre que reunió al 56,2% de la audiencia en el País Vasco. Sólo fue superado con antelación por la victoria de la vizcaína Ainhoa Cantalapiedra en la segunda edición de 'Operación Triunfo', la votación de 2002 en el concurso eurovisivo por antonomasia -con Rosa como participante- y el último capítulo de la popular serie de ficción 'Médico de Familia'.
El mejor minuto
El minuto de oro del partido se contabilizó a las 22.36 horas con 17.690.00 espectadores y un 88,6% de 'share'. Con las estadísticas en la mano, esos 60 segundos se convirtieron en los más vistos de la historia del país, por delante de los poco más de 17 millones de personas que siguieron el tercer gol de España en la semifinal frente a los rusos y su posterior celebración. Contra Italia, el minuto más visto fue durante el quinto penalti lanzado por Cesc (16 millones y 81,5%), que dio la clasificación automática para la siguiente ronda.
La tanda de lanzamientos desde el punto fatídico con la 'azzurra' conserva, pese a todo, el primer puesto en la lista de programas con más audiencia. Hasta entonces, la posición más alta del podio correspondía a Eurovisión. La actuación de Rosa y su 'Europe's living a celebration' congregó a 12.755.000 espectadores, con una cuota de pantalla del 80,4%.
El análisis de audiencias ya fue entonces más bien poco uniforme por autonomías, mientras que en la final las diferencias son evidentes. Madrid lidera la lista con un 87,5% de cuota de pantalla, seguido muy de cerca por Canarias, Asturias -que superó el 85%-, Murcia, Castilla La Mancha y Andalucía. En medio quedaron los riojanos o los castellano-leoneses.
Según recogen los mismas estadísticas, hubo más hombres que mujeres frente al televisor para asistir al triunfo de la selección. En concreto, la diferencia entre ambos sexos ascendió al 9% a favor de los varones. Por edades, los jóvenes de entre 13 y 24 años se llevaron el gato al agua con un 87,9% de audiencia, por delante de los niños de 4 a doce años -un 85,8%- y los ciudadanos de entre 25 y 44 años. Cerraron el ranking los mayores de 64 años.