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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 11 febrero 2012

Sociedad

SOCIEDAD
Los cambios continuos de peso provocan problemas de corazón y terminan por causar obesidad
La endocrinóloga Susana Monereo aconseja perder sólo los kilos que uno sea capaz de bajar mejorando los hábitos alimentarios y de salud
22.06.08 -

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Subir y bajar de peso continuamente hace que al final se engorde un 30% más sobre el peso inicial, según advirtió la doctora Susana Monereo, jefa de la sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Getafe (Madrid), durante su participación en el congreso de Endocrinología y Nutrición de Fibell 2008 en Bilbao.
La especialista subrayó que los cambios de peso provocan patologías cardiovasculares y aumentan la mortalidad. Según explicó, existen suficientes evidencias científicas como para relacionar de forma fehaciente la recuperación de peso tras dietas de adelgazamiento, «con múltiples comorbilidades, sobre todo patologías cardiovasculares, mayor mortalidad y un aumento del peso final que ronda el 30% sobre el peso inicial».
Monereo subrayó que la recuperación del peso perdido tras una dieta de adelgazamiento «es un fenómeno habitual que repercute muy negativamente sobre la salud y al que con frecuencia no se le da la importancia que tiene».
Menos gasto energético
Según la experta, si se aumenta la ingesta de alimentos se incrementa levemente el gasto energético, mientras que si se reduce la ingesta, la reducción del gasto es mucho mayor, ya que «se tiende claramente a preservar la grasa corporal como reserva energética».
Así, se tiene constancia de que restringiendo los alimentos no sólo se recupera o incrementa el peso perdido, sino que cambia su composición corporal «con tendencia a un mayor acúmulo de grasa, tanto de manera global, como, sobre todo, intraabdominal. Hoy sabemos que el fenómeno de recuperación de peso se acompaña de un mayor peso final, mayor grasa a nivel abdominal y mayor inestabilidad emocional. Además, suelen aparecer trastornos de conducta alimentaria con tendencia al picoteo y al atracón, y a desarrollarse el síndrome metabólico, que lleva aparejado un incremento final del riesgo cardiovascular asociado a diabetes tipo 2 e hipertensión», asegura la experta.
Susana Monereo considera además una «irresponsabilidad» inducir o aconsejar la pérdida de peso a una persona cuando no es necesaria o cuando no se reeduca al paciente de forma que sea capaz de mantener el peso perdido. Por ello aconseja que sólo se debe perder el peso que uno vaya a ser capaz de mantener en función de los cambios que sea capaz de realizar en su estilo de vida. Aunque reconoce que mantener de forma continuada una restricción de ingesta es muy difícil de conseguir, recuerda que existen otros factores que pueden ayudar, «como el ejercicio físico».
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