Una mujer de 71 años fue abandonada anteayer por su hija a la puerta de una residencia de ancianos en Asturias. Hacia las ocho y media de la noche, dos personas que se encontraban en el recibidor del geriátrico Nuestra Señora de Covadonga de Pola de Siero vieron a una mujer que condujo a la septuagenaria hasta la entrada del edificio, y sin mediar palabra, se fue corriendo hacia un vehículo que la esperaba con el motor en marcha, en el que huyó.
Los testigos salieron a toda prisa para intentar alcanzar a la mujer, pero en vano. La anciana pasó la noche en una habitación de la planta masculina del centro que, casualmente, había quedado libre ese día por el fallecimiento de un residente. La mujer abandonada no padece ninguna enfermedad mental e incluso tiene «muy buena presencia», según las personas que han conversado con ella.
Desde el geriátrico -que regenta la congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados- se llamó a la Policía Municipal de Siero, que localizó a las dos hijas de la mujer: una con la que la anciana no mantiene relación, y la autora del abandono, que residía con su madre en la parroquia de Valdesoto. La hija reconoció los hechos, pero declaró que fue su madre quien le pidió que la trasladara al geriátrico, lo que fue desmentido por la propia afectada. Según relató la anciana en la residencia, su hija le aseguró que había contactado el sábado por la mañana con la madre superiora para gestionar el ingreso, y que le habían respondido que había una plaza libre. La madre superiora, Sor Matilde, negó ayer tajantemente esa afirmación; entre otros motivos, porque la residencia tiene cubiertas sus 120 camas disponibles desde hace años, e incluso acumula una lista de espera de 50 mujeres y 30 hombres.
La madre superiora aseguró ayer que la mujer podrá pernoctar en el asilo hasta que se resuelva el problema. «No la íbamos a echar a la calle», dijo. Entretanto, la congregación va a aplazar el ingreso de otro anciano que iba a ocupar la habitación del ala masculina en la que la señora pasó la noche.
La responsable del geriátrico comentó que el estado anímico de la señora era ayer mejor que el de la víspera, cuando «lo pasó muy mal», dado que la llevaron «a la fuerza», según dijo. «Ahora se siente más arropada por nosotras», apuntó la religiosa, que se mostró dispuesto a acogerla definitivamente . «Seguramente se quede aquí, si no tiene a donde ir», afirmó Sor Matilde.
En todo caso, la responsable del centro dijo que el del sábado no es un caso aislado. La sociedad actual «está olvidándose de las personas mayores», lamentó, y criticó el «desapego» que muestran muchas personas hacia quienes «les han dado todo». Los hechos están ya en manos del Juzgado de Instrucción de Pola de Siero, por si fueran constitutivos de delito.