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Economía

DESACELERACIÓN
El parón de la vivienda se agrava
La venta de pisos cae un 38% en España, en gran medida debido a la dificultad para conseguir una hipoteca Euskadi es una de las comunidades más afectadas por el frenazo

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Las estadísticas del mercado inmobiliario ya recogen en cifras lo que desde hace tiempo se viene percibiendo en la calle: esa multitud de carteles de 'se vende' pegados a la ventana, que ya están desgastados de los meses -o incluso años- que llevan colgados; o la negativa de los bancos, que antes se mostraban tan complacientes, a dar un crédito hipotecario con el argumento de que el cliente no aporta garantías suficientes. Esa sensación de crisis queda crudamente reflejada en los datos de marzo que el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó ayer. La venta de viviendas ha caído un 38,6% en España. La principal causa de este parón, cada día más preocupante y severo, es que las restricciones financieras internacionales han llevado a bancos y cajas a cerrar el grifo y restringir la concesión de créditos. Prueba de ello es que la contratación de hipotecas para la adquisición de un hogar ha retrocedido un 39%.
El gran problema estriba, por tanto, en que no hay dinero. Sin financiación, los ciudadanos no compran pisos. Los vendedores se desesperan y bajan los precios, lo que puede sonar bien en un primer momento, aunque también tiene su lado oscuro: las promotoras entran en suspensión de pagos; la construcción se para y muchos trabajadores pierden su empleo. El mercado español lleva tiempo envuelto en este círculo vicioso, que afecta a todas las comunidades autónomas, aunque no por igual.
Vizcaya, la peor
Euskadi es una de las más afectadas. En marzo sólo se vendieron 1.292 viviendas en el País Vasco, lo que supone un 49,8% menos que en el mismo mes del pasado año. La caída únicamente es más acusada en Navarra, Baleares y Cataluña. Dentro de la comunidad autónoma vasca, Vizcaya es el territorio más castigado, con un drástico retroceso del 59%. Le sigue Álava, con el 46%, mientras que en Guipúzcoa es algo más limitado, el 34%.
La contratación de hipotecas para la adquisición de un hogar descendió en Euskadi un 40% en marzo. El capital prestado por bancos y cajas para este fin cayó un 44%, mientras que el importe medio de los créditos se redujo en un 7,7% hasta situarse en los 150.605 euros.
En el conjunto nacional, la contracción del negocio, aunque algo más suave, también es alarmante. La compra-venta retrocedió un 38%, aunque alcanzó el 46% en el caso de la vivienda usada. En la nueva, la caída fue menos grave: un 27%.
En cuanto a las hipotecas, el capital prestado cedió un 42%, mientras que el importe medio por crédito descendió un 3,7% hasta colocarse en 141.725 euros.
Este estrangulamiento del negocio hipotecario demuestra que bancos y cajas han cortado el suministro, y las propias entidades lo reconocen. Las diez firmas españolas que trimestralmente participan en la encuesta que elaboran los bancos centrales de la zona euro admiten que han endurecido todavía más las condiciones de financiación a las familias y a las empresas y ahora extreman las precauciones ante una petición de crédito.
Cuesta más que te concedan un préstamo y el que lo consigue se enfrenta, encima, al temido euríbor, que se ha instalado en el 5%, un máximo en ocho años. Su subida encarecerá las hipotecas en cerca de 670 euros al año y afecta especialmente a los dos millones de familias que compraron casa en los últimos tres años.
Estas dificultades financieras de las familias merman el consumo lo que, sumado al parón de la construcción, augura una etapa negra para la economía. El Banco de España advirtió ayer, en su informe de coyuntura, de que se encuentra inmersa en una «profunda desaceleración».
Las perspectivas no son halagüeñas. Merrill Lynch estima que el parón del mercado inmobiliario frenará el crecimiento económico al 2,4%, mientras que prevé una caída del precio de la vivienda del 5% en 18 meses.
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