En efecto, en el periodo citado, han sido 10.326 empresas las que han solicitado el respaldo del Fogasa para pagar los salarios de sus trabajadores, bien por insolvencia -la mayoría de los casos-, bien por regulación de empleo. Esa cifra representa un crecimiento del 27%. Asimismo, el número de trabajadores afectados ha subido hasta los 26.253, lo que revela un incremento del 21%. Por último, los fondos pagados por el organismo de protección ascendieron a 131,74 millones de euros en los cuatro meses de referencia, lo que significa un alza del 20%.
Como puede observarse, el crecimiento de esta partida de gasto es similar al de las prestaciones de desempleo, pero en el caso del Fogasa los excedentes de tesorería de años anteriores permiten más que holgadamente cubrir cualquier sorpresa que pueda producirse. El secretario general de empleo de la anterior legislatura, Antonio González, informaba al Parlamento español el pasado octubre de que la disponibilidad financiera del organismo ascendía a 4.400 millones de euros. Una partida más que suficiente para hacer frente a imprevistos, dado que el gasto del pasado ejercicio fue de 380 millones.






