
LA NOVELA
El escritor, crítico literario y director de la UNED de Pamplona, se sumerge en la España del siglo XVII para intercalar vivencias históricas con una trama que se desarrolla en la actualidad. «Se trata de una novela híbrida, mestiza, que combina historia, intriga, amor, lo culto y lo popular, referencias científicas...», engloba su autor, quien avanza el inicio de la trama. «El hallazgo contemporáneo de un cuadro muy parecido a la pintura de 'La Venus del espejo' obliga al protagonista a viajar a Londres, París, Roma o Madrid para tratar de reconstruir su historia a través de archivos y así, gracias a las pistas, desvelar la identidad de aquella mujer. Será toda una aventura que le hace salir de la rutina y le cambiará la vida» detalla Nogales.
Un argumento que le permite al escritor ahondar con precisión, a través de documentos y detalles, en la vida del siglo XVII. «Uno de los más alucinados de la Historia, con un monarca, Felipe IV, alelado e incapaz y una corte bufonesca», pero con personajes fascinantes como «Góngora, Quevedo, Galileo, Copérnico y, por supuesto, el propio Velázquez». Un pintor cuya vida está repleta de «claroscuros» y que no se arredró ante la idea de dibujar un desnudo.
«Es uno de sus cuadros más enigmáticos. Entonces la Inquisición prohibía pintar desnudos femeninos, se castigaba con la excomunión, el destierro y una importante multa económica y aún así lo hizo, lo que refleja su carácter atrevido», añade Nogales, que no oculta su fascinación «desde siempre» por el pintor sevillano, aunque matiza que «no soy un experto, sino más bien un aprendiz». Eso sí, está convencido de que «hay cuadros suyos hoy en día que aún están pendientes de aparecer».
Riguroso y entretenido
Nogales, profesor y autor de varios libros y artículos sobre literatura española contemporánea, confiesa que uno de sus mayores placeres a la hora de escribir esta novela fue «descubrir nuevos e interesantes datos en los archivos. Más que pensando en el texto, disfruté con detalles sobre el teatro de entonces, los toros o los temas científicos y, gracias a toda esa documentación, todo lo que aparece en la obra es rigurosamente cierto».
Un viaje retrospectivo que lleva al lector a vivir Velázquez y el siglo XVII a través de la ficción y que ya ha convencido a más de uno. «Un profesor de Bachiller me dijo que la recomendaría a sus alumnos por ser una forma suave y agradable para introducirse en aquella época».
Aún así, Nogales advierte de que aún es pronto para plantearse próximas novelas. «Me he divertido mucho escribiendo y es muy entretenido. Aquello con lo que te diviertes lo transmites a los demás. La literatura debe ser éso, que no frivolidad, pero cuando uno escribe una novela depende de los lectores. Para los escritores que no somos mediáticos nuestra salida es que a la gente le guste lo que lee y que después lo recomiende», concluye.






