Sin embargo, la propia Marta Marrero afirmó por teléfono que lo que «tienen claro» es que cuanto antes encuentren una solución se irán, ya que les han aconsejado que dejen el país lo antes posible porque «dicen que la situación va a empeorar». La canaria reiteró que, de momento, todo está tranquilo y que está informada de lo que sucede a través de la televisión. «Estamos al tanto», declaró.
Su madre, Ana María, indicó que su hija se encuentra «un poco nerviosa» y que jugar al tenis es una forma de «evadirse» de todo el asunto, mientras indicó que están a la espera de recibir cualquier noticia para salir del país, aunque les han indicado que sería peligroso intentarlo por carreteras hasta Siria.
Por su parte, Javier Domínguez, concejal del PP en el Ayuntamiento pontevedrés de Poio y hermano de Lourdes, apuntó que había conseguido hablar con ella, aunque «la situación está un poco convulsa». «Me aseguró que se había tranquilizado porque estaba en contacto con la Embajada y el Consejo Superior de Deportes», manifestó.
Las tenistas se encuentran en el hotel Madison, en el norte de la ciudad y fuera de la parte musulmana en que se han registrado los combates. Sólo salen para disputar los partidos a unos quince kilómetros del centro de Beirut.
El 'número dos' de la legación diplomática española, Luis Prados, manifestó que tanto las jugadoras como los setecientos integrantes de la colonia española se encuentran «bien» y que la Embajada tiene previsto un plan de evacuación en el caso de que fuese necesario sacarles de la capital.






