
Aunque formalmente la empresa está a la espera de que el juez determine si acepta o no la solicitud de suspensión de pagos -también deberá nombrar los administradores judiciales y los representantes de los acreedores en el proceso-, los esfuerzos principales están encaminados a conseguir tesorería para recuperar la actividad. Urazca incumplió los pagos comprometidos con sus proveedores a finales de abril -también el abono de los salarios de sus divisiones de construcción, promoción inmobiliaria y gestión de aparcamientos-, lo que generó el bloqueo de los suministros y la consiguiente paralización de buena parte de las obras.
La mayor parte de los proveedores exigen ahora un cobro al contado, incluso por anticipado, para volver a suministrar materias primas a Urazca -hormigón, acero, trabajos subcontratados, etcétera-, lo que obligará a la compañía a un complicado proceso de rescate de la actividad.
En el caso de obras ejecutadas en alianza con otras empresas -bajo la fórmula de UTE- no hay problemas, ya que son los socios de Urazca los que están asumiendo una mayor responsabilidad financiera. Las que la empresa realizaba en solitario están, sin embargo, paralizadas en su totalidad. Es el caso de la cimentación de la nueva comisaría de la Policía Municipal de Bilbao, en Miribilla, o del desdoblamiento de la carretera de Enekuri, en Vizcaya. En este último caso, fuentes sindicales aseguran que ha habido anticipos de dinero entregados por la Diputación que han permitido avanzar tareas de hormigonado, aunque ayer estaba paralizadas.
En el caso de Álava -informa Iosu Cueto- el Ayuntamiento de Vitoria indicó ayer que las obras del Centro de Interpretación de la Naturaleza, Ataria, están prácticamente finalizadas y no corren peligro. Tampoco existe preocupación respecto a otros trabajos realizados en sociedad con otras empresas en este territorio, como es el caso de la construcción de las cocheras del tranvía, que deberían estar terminadas antes de finalizar el año.
En Oviedo, fuentes del Ayuntamiento han trasladado también un mensaje de tranquilidad sobre el futuro de la urbanización La Manjoya. Urazca, al parecer, tratará de finalizar la construcción de las 160 viviendas que ya había iniciado y pondrá a la venta el resto de terrenos que tenía en esa zona.
Fuentes sindicales señalaron ayer que la empresa ya ha transmitido su deseo de poner en marcha un proceso de ajuste. En la práctica supone un intento de volver a los orígenes de la firma, con servicios de construcción y de servicios públicos dentro del País Vasco. Este proceso de 'adelgazamiento', admiten los sindicatos, provocará una reducción notable de la plantilla, si bien señalaron que el «objetivo será el mantenimiento del máximo empleo posible».






