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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

TAU Cerámica

TAU CERÁMICA
Testigo de una resurrección
El Baskonia, que jugará los cuartos contra el Pamesa, demora el certificado de salvación del Granada hasta el bocinazo final al despertar en el último periodo

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Topó ayer el Baskonia con Lázaro. Asistió a una resurrección en toda regla. Y, como si el tema no fuera con él, se sentó a observar absorto el milagro del agonizante -el Granada era el penúltimo- que regresó del inframundo. Cuarto pasara lo que pasara, el TAU Cerámica aparcó durante treinta minutos las ganas, y la vergüenza torera para el Pamesa Valencia, con quien se jugará los cuartos a partir de la próxima semana. En la secuencia final, cuando recordó que la imagen es mucho más importante de lo que parece, puso contra las cuerdas al conjunto nazarí, que sudó sangre para aferrarse a la ACB. Verbena en las faldas de Sierra Nevada. Pena infinita desde Castilla y León, que pierde a todos sus representantes en la máxima categoría.

Y es que, como acostumbra en las reuniones de té y pastas, el cuadro alavés se sumió en un duermevela de lo más preocupante durante tres cuartas partes de la contienda. Soso adelante y con unas grietas de espanto atrás impactó contra un muro que no veía más futuro que dejarse la piel en cada movimiento. Desidia como insuficiente respuesta ante la llamarada del corazón. De traca.

Así resultó entendible de todas todas el monumental cabreo de Neven Spahija, quien, de tenerlo, se hubiera arrancado los pelos de la cabeza. Se ofuscó tanto el preparador azulgrana que en el tiempo muerto que solicitó en el tercer cuarto renunció a decir nada a sus díscolos pupilos, dejándoles castigados en sus asientos.

Porque, convicto de su desgana, el Baskonia permitió el milagro en el Palacio de los Deportes y que sus 7.920 espectadores que alentaron a los suyos andaran más preocupados de lo que sucedía por Murcia, León o Mahón. Seguro que a partir de ahora, el Baskonia caerá mejor por estos lares

El Granada, hasta ayer, tenía el alma negra. Roto de pena después de tocar el cielo durante el primer giro de la ACB, en el que soñó con la Copa. A pesar del tormentoso panorama que tenía por delante -ganar al cuarto equipo de Europa y aguardar algún tropiezo de sus vecinos de sótano- hizo todo lo que debía. Apeló al orgullo para salir del purgatorio del olvido y, en el último fotograma y ayudado por otros resultados, se reconcilió con el amor verdadero. Qué bonito y qué lección para el maratoniano azulgrana tan dado a las subidas y bajadas de tensión.

Para sonrojarse

El pívot Mensah-Bonsu, 'alquilado' al Benetton para esta cita, le puso más empeño que toda la escuadra vitoriana durante la mayor parte del envite. Él solito mantuvo viva la convicción. Con el saltarín británico de boya, los nazaríes amortizaron la concentración cubierta en Estepona. Mordieron como lobos. Avergonzaron al visitante, anoréxico en la anotación durante el primer cuarto (22-10).

No hubo ni rastro de los baskonistas durante los dos siguientes tiempos. El Granada, lustroso y enchufado, dirigió con su espectacular puesta en escena la atención hacia otras canchas (64-44, minuto 27). El TAU, que guardó en el armario del Buesa a Jasaitis y Planinic, era una caricatura.

Afortunadamente recordó su trayectoria, la exigencia contínua que se le presupone y abrió sus fauces en el sprint final. Tanto aceleró que a punto anduvo de romper el embrujo del Palacio. Con la noticia de la derrota del Capitol corriendo por la grada, la apretura en el marcador (88-87 a falta de siete segundos) hizo más espectacular si cabe la celebración del Granada por la salvación.

d.gonzalez@diario-elcorreo.com 5. Prigioni. De menos a más. Como todo el equipo muy romo a lo largo de los tres primeros cuartos. Cuando enderezó su brújula, el TAU funcionó mucho mejor. Muchas fisuras atrás.



8. Rakocevic. Intentó liderar la remontada para redimirse de su mala primera mitad. Le falló la muñeca en los libres, uno de sus puntos fuertes. Cuatro asistencias. Lesionado.



33. Mickael. En cuanto a ganas y amor propio, el más destacado. Siempre con un puntito de cocción mayor que el resto de sus compañeros. Eliminado por tomarse el partido como una final. Dobles figuras: 17 puntos y 13 rebotes.



12. Teletovic. Tres triples y un contraataque en el lado positivo de la balanza. Pero los debes ganaron en esta ocasión de goleada.



45. McDonald. Acribillado por el coraje y empeño del eventual Mensah-Bonsu. Apenas dejó nada para el recuerdo.



9. Vidal. Intermitente, un poco en la línea del resto. Hizo de base.



21. Splitter. Fatal en sus primeras comparecencias se levantó más tarde para hacerse fuerte en la zona.



15. Singleton. En otra órbita. Claro que la sombra de su lesión pesa, pero le cuesta un mundo adaptarse al juego de este TAU.



6. García. Tres segundos en cancha.
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