
LAS FRASES
Ajeno, tal vez, a la aparente determinación del Gabinete Lazcoz y de sus propios asesores técnicos de echar el resto en el contenido del edificio y dejar en un segundo plano el diseño arquitectónico -la fase en la que se encuentra ahora el plan-, Toyota sí ahondó en este último aspecto. Lo hizo cuando los periodistas le preguntaron por el papel que jugará el trabajo del arquitecto en su reto de dotar al auditorio de una «excelencia acústica». El ingeniero, considerado un gurú del sonido, destacó la «extrema» importancia de que se establezca una «estrecha colaboración» entre ambos técnicos y destacó la necesidad de que el futuro edificio «sea reconocible en una fotografía como el auditorio de Vitoria». «Espero que sea único e identificable», enfatizó.
Fueron sus primeras palabras públicas tras el encuentro que mantuvo con la Corporación para explicarles su metodología de trabajo. Para ello, les mostró el complejo programa informático de simulación que ha diseñado su propio estudio, Nagata Acoustics, radicado en Los Ángeles, en el estado norteanmericano de California, y con el que, por ejemplo, se detectan posibles ecos de las ondas, «algo muy dañino para los auditorios». Toyota expuso también a los ediles los distintos estilos posibles de auditorio: en forma de abanico, de caja de zapatos o de viñedo.
Este último, con el escenario en el centro y la audiencia repartida en los 360 grados, es por el que apuesta el equipo municipal de gobierno. Aunque el técnico nipón eludió confirmar si finalmente se hará así, lo calificó de «único» y desgranó sus bondades. «Crea una atmósfera especial. Permite que los espectadores puedan mirarse a la cara y compartir el 'feeling'».
«Intimidad visual»
Toyota, que ha puesto sus conocimientos y su 'oído' al servicio de trescientos auditorios repartidos por todo el mundo -unos cuarenta como el de Vitoria-, señaló que un edificio así no es sólo un espacio que tenga una acústica correcta -algo que puedes hacer en tu casa con un buen equipo de música, agregó-, sino un lugar para desarrollar actividades sociales. Lo importante es que cree una intimidad acústica y visual», subrayó.
Preguntado por la idoneidad de la ubicación del complejo, restó importancia a la proximidad con la que circulará el tranvía y, más adelante, el ferrocarril, una vez que se soterre. «Yo nací en Tokio, una ciudad muy loca, con multitud de líneas de metro y muchos auditorios. Uno en el que trabajamos está separado del metro ligero apenas setenta centímetros, y su sonido -el del tranvía- es inaudible. Esos condicionamientos en Vitoria no afectarán de ningún modo a la acústica», garantizó.
El regidor socialista, visiblemente contento con la presencia del prestigioso ingeniero, se refirió a él como «la persona que representa el futuro que queremos para Vitoria». Alabó su trabajo «riguroso», «constante» y «especializado». Y anunció el «inicio de un recorrido que tendrá un resultado que hará que todos los vitorianos le recordemos». «Welcome to our team, welcome home» (Bienvenido a nuestro equipo, bienvenido a casa)», le espetó Lazcoz en inglés.
«Maravillado» por el caluroso recibimiento que se le dispensó, Toyota dijo sentirse «encantado» de haber sido elegido para trabajar en este «interesante» proyecto. «Es muy excitante», afirmó.







