Vidarte interpretó que se llegaba a pedir la ruptura con Nueva Yor pero de momento, sólo estaba en juego la lectura que se haga de la auditoría a la que la Tenedora se ha sometido en 2007, después de nueve años de no hacerlo; en ella, el auditor ha hecho un ajuste contable de los 3,8 millones de pérdidas por cambio de divisas que la empresa pasó a registrar en 2004-2005 como mayor valor de las obras adquiridas; el Tribunal de Cuentas lo descubrió al hacer unas comprobaciones, ya que no se advirtió del cambio de criterio en la memoria de las cuentas de la Tenedora.
Vidarte sostuvo que 'su' auditor viene a darle la razón frente al Tribunal en cuanto a la representación de las pérdidas como costo mayor de las obras. También, en cuanto a que no hubo en esto «ningún maquillaje ni intención de ocultar», ya que el auditor certifica que las cuentas fiscalizadas son «imagen fiel del patrimonio y la situación financiera» de la empresa y «contienen la información necesaria y suficiente para su interpretación».
El auditor lo que hace es dejarle incluir en el inmovilizado 1,1 millones de las pérdidas indebidamente computadas en 2004 y 2005 y correspondientes a las diferencias de cambio que se registran entre la firma de dos contratos -con Richard Serra turas y con Jeff Koons- y el momento de pagarles.
Vidarte defendió el sistema de cambio contratado en 2002-2005 con el BBVA para «defender el valor» de los fondos en euros de las instituciones, que «es una forma de aseguramiento más flexible y recomendable que el seguro a un tipo fijo». Negó que las cuantiosas pérdidas pudieran tener esa consideración porque las obras, «que se compran para no vender», se han «revalorizado en un 100%», enjugándose así las eventuales diferencias por cambio de divisas.
«Sin embargo -le contestó Aldecoa-, en su día compramos por 10 lo que sólo valía 7; no sé quién les aconsejó comprar sin seguro, pero si dependiera de mí ponía a los responsables de patitas en la calle».
Josu Murgia (Aralar) abundó en el asunto de las divisas y afirmó que «ha habido un problema gordo de gestión y alguien debe asumir responsabilidades». Janire Galarraga (PSE) se preguntó si los responsables de la Tenedora «deben o no responder solidariamente de las pérdidas ocasionadas a la empresa». Para Alex Bidetxea (PNV) «la operación de cambio de divisas fue desafortunada, pero legal».






