
EL RELEVO
Algunas posturas están claras. Así, la patronal guipuzcoana Adegi considera que el actual presidente de la confederación vasca, Miguel Lazpiur, debería mantenerse en el cargo durante un nuevo mandato de tres años. El primero finalizará el próximo mes de julio, momento en que el consejo general de la organización deberá adoptar una decisión sobre el relevo. Por contra, la patronal vizcaína, Cebek, exige que 'corra el turno' y que Lazpiur deje libre el paso a un nuevo dirigente, en este caso designado por la organización empresarial de Vizcaya.
Los empresarios alaveses, de momento, no han opinado sobre el asunto y todo parece indicar que la posición de SEA, la institución que agrupa a este sector en el territorio, será clave para inclinar la balanza de uno u otro lado.
Las razones
Guipuzcoanos y vizcaínos tienen razones para sostener su tesis. Así, Adegi considera que los dos presidentes que ocuparon la presidencia de Confebask antes que Lazpiur -el vizcaíno Baltasar Errazti y el alavés Román Knörr- completaron dos mandatos y estuvieron en el puesto un total de seis años. El primer presidente que tuvo esta institución y anterior a los dos mencionados, José María Vizcaíno, ejerció una presidencia «excepcional» durante algo más de once años. Desde Cebek, sin embargo, se argumentaba ayer que ha llegado el momento de normalizar los ciclos en la presidencia y de que se cumpla la letra de los estatutos. Esto es, que haya un relevo cada tres años y que se mantenga el sistema por el cual esa presidencia corresponde de forma rotatoria a cada uno de los territorios. A un presidente alavés le sigue un guipuzcoano y a éste uno vizcaíno que es, sostienen, lo que toca a partir del próximo verano.
Si Adegi ya ha anunciado públicamente que apuesta por la continuidad de Lazpiur -que recientemente ha sido nombrado vicepresidente de la CEOE, la gran patronal española-, Cebek hizo lo propio ayer, también de forma oficial, anticipando que a finales de mayo su consejo general designará a un candidato para hacerse cargo de la presidencia de Confebask. Diversas fuentes consultadas por EL CORREO coinciden en señalar que Cebek quiere colocar en la organización vasca a su actual máximo responsable, José María Vázquez Eguskiza.
Pelea en público
Todo parece indicar que esta pugna por el poder ha trascendido, después de que no haya sido posible alcanzar un acuerdo discreto en el seno de la organización. El pasado 8 de abril, el representante de Cebek en el comité ejecutivo de Confebask comunicó oficialmente los deseos de la patronal vizcaína de promover el relevo de Lazpiur y de impulsar un candidato propio. Casi tres semanas más tarde, el lunes 28 de abril, la dirección de los empresarios guipuzcoanos adoptaba la decisión de resistir el envite y de apoyar la continuidad en el cargo del actual presidente. Hay tres meses de plazo hasta que se adopte una resolución final.
No hay en esta batalla, aseguran fuentes conocedoras del proceso, trasfondos políticos o diferentes conceptos estratégicos sobre cómo desarrollar una mejor defensa de los intereses empresariales. La pugna, insisten, se basa en una simple lucha territorial por el control de Confebask, con algunos ribetes de enfrentamientos personales, que en este caso pueden desencadenar una crisis institucional.






