
LA EXPOSICIÓN
Este carácter «invisible» se refleja en la veintena de trabajos que Lozano exhibe en la galería Glam Art DKS. Se trata de piezas de distintos formatos en las que siluetas humanas son vistas a través de la 'ventana' de un cuadro, desde el dorso del mismo. Por eso aparecen elementos como las cuñas, pintadas de color, «que además son en estas obras fundamentales para equilibrar la composición».
Las imágenes que presenta el artista madrileño tienen «algo de efímero, de instantáneo». Y es que las siluetas proceden de fotografías tomadas a visitantes anónimos del Museo del Prado, mientras se inclinan para ver mejor un detalle, señalan a un cuadro, cruzan sus miradas o contemplan una pieza en grupo, entre muchas otras actitudes. El elemento co-mún es «el interés por la obra que están viendo, en una postura pasajera, que puede durar un minuto o menos».
Lozano reconoce que su labor como diseñador y como profesor de diseño puede estar relacionada con el proceso de «simplificación» formal en sus obras, donde los colores son planos, sin texturas. Aunque, en algún caso, destaca «la propia trama de la tela de saco, de arpillera, al combinarla con el color».
Hacia la instalación
En ciertas ocasiones, las piezas adquieren un carácter más próximo a la instalación, como cuando Lozano rompe uno de los listones que recorren la zona interior del cuadro y juega con diversas gamas cromáticas en las diferentes áreas de la silueta que aparece en el lienzo. O, por ejemplo, cuando una de las cuatro zonas del cuadro no es ya de tela, sino , «un espejo envejecido, que hace más protagonista al propio espectador de la obra. Es algo que les encanta a los niños», apunta.
Y es que 'El arte ignorado' resulta también atractivo para el público infantil: la paleta de Martín Vicente Lozano está compuesta por «colores muy vivos, fuertes. Me gusta hacer una pintura alegra, porque ya hay muchos que hacen un arte más dramático», comenta el pintor.






