
MACCABI 77 - CSKA 91
El partido fue una sucesión de tirones. Si las torres del Maccabi marcaban las primeras diferencias, la maquinaria rusa correspondía con su artillería. Conforme el partido fue avanzando fueron los rusos los que comenzaron a llevar la iniciativa y el peso de la final. Aún así, el primer tiempo concluyó con un ajustado 21-22 para los rojos.
Ritmo de apisonadora
En los segundos diez minutos se repitió la tónica de la igualdad. El CSKA siguió dando tirones para romper el encuentro, pero los macabeos se defendieron como gato panza arriba, sin dar su brazo a torcer en ningún momento. Al descanso se llegó con el resultado de 41-42 para los de Messina.
El partido comenzó a decidirse en el tercer cuarto. Paulatinamente el ritmo y la intensidad del juego fue cayendo del lado ruso y el último cuarto no fue sino un refrendo de su superioridad. El Maccabi Tel Aviv respondió a cada tirón de su adversario hasta que ya no le llegó el aliento. Resistió hasta el minuto 30 y le sobraron los diez últimos, cuando reventó.






