Todo eso es ahora lo habitual y va a serlo cada vez más porque siguen llegando inmigrantes y su tasa de natalidad es muy superior a la de las nacionales. De hecho, el repunte de la natalidad que se registra en España desde hace aproximadamente un lustro se debe, en exclusiva, a las madres inmigrantes. Éstas influyen en otro aspecto relevante: no sólo tienen más hijos, sino que los tienen a más temprana edad. Por eso, igualmente, se ha reducido algo la edad media de la maternidad, como demuestran los estudios del Instituto Nacional de Estadística.
Los sociólogos, analizando la experiencia de otros países que han vivido el fenómeno de la inmigración masiva antes, están convencidos de que a largo plazo las inmigrantes copiarán a las nativas en lo relativo a la maternidad. Pero para eso falta seguramente más de una década. De momento, las madres son las primeras que se están habituando a la diversidad.






