Obligados a ejercer de aperitivo antes de la gran final, la escuadra baskonista aún se relamía ayer la heridas abiertas tras la derrota ante el CSKA. Sin embargo, Tiago Splitter intentó extraer los aspectos positivos de un encuentro en el que «dejamos todo sobre el campo y la victoria se nos escapó en el último momento». Para el pívot hispano-brasileño, el plantel vitoriano es un equipo «muy poderoso» cuando hay mentalización para «defender bien y trabajar el balón en ataque».
En su opinión, la seriedad mostrada durante buena parte de la semifinal ha de servir para el futuro más inminente. «Si jugamos como contra el CSKA haremos un gran papel. El equipo es consciente de eso y espero que tengamos fuerzas para hacerlo».
Gracias a la afición
Convencido de no «dar más vueltas» a cuestiones arbitrales, Splitter, que se recupera de una bursitis en el codo, quiso agradecer el apoyo de los vitorianos desplazados hasta Madrid. «En todo momento hemos sentido a nuestra afición. Sabemos que sufrieron como nosotros».






