
Concentrados ante el Ayuntamiento del municipio guipuzcoano, dirigentes de la izquierda abertzale ofrecieron su análisis de la actual situación, apenas un día después de que el titular del juzgado central número 5 de la Audiencia Nacional enviara a prisión a la regidora aeneuvista, acusada de quebrantar la suspensión de actividades impuesta al partido que representa. El histórico dirigente de Herri Batasuna Tasio Erkizia y el alcalde de Azpeitia, Iñaki Errazkin, leyeron un comunicado en euskera y castellano en el que enmarcaron la iniciativa judicial dentro de las «estrategias concretas con fines políticos muy claros» que, en su opinión, ha emprendido el PSOE tras el fracaso de las conversaciones con ETA.
«Esto no es una garzonada más», subrayaron respaldados por caras conocidas de la izquierda abertzale como los representantes de ANV, Kepa Bereziartua y Arantza Urkaregi, o de Askatasuna, Juan María Olano. «No podemos sino situar esta decisión en el objetivo claro planteado por el PSOE: acabar con el proyecto independentista», aseguraron.
Consideran que dentro de esa línea deben situarse las mociones de PSE y PNV por las que se insta a los alcaldes y concejales de ANV a que dimitan si no condenan a ETA. En opinión del colectivo que ayer se concentró en Mondragón estas iniciativas «encubiertas con el celofán de la ética» no sirven para nada. Aunque reconocieron que «la represión» puede «hacer daño» a la izquierda abertzale, sostuvieron que es «inútil» para hacerla desaparecer. El Gobierno, advirtieron, «se vuelve a equivocar» al utilizar «esa vía».
Contra la Ertzaintza
El PNV también recibió buena parte de las críticas. Los simpatizantes de ANV entienden que «todo lo acontecido» cuenta con el apoyo de la formación jeltzale. Sería este partido, a su juicio, el que habría utilizado a la Ertzaintza para reprimir «a golpes a los ciudadanos», en referencia a los incidentes que se registraron el miércoles cuando un grupo de jóvenes lanzó piedras a las patrullas que custodiaban el Ayuntamiento mientras agentes de la policía judicial inspeccionaban el edificio.
Erkizia y Errazkin reprocharon a Urkullu que, en lugar de «denunciar la vulneración sistemática de derechos», haya ofrecido «su apoyo al PSOE por intereses partidistas». Criticaron, asimismo, la «irresponsabilidad» de los peneuvistas al considerar que quieren volver «a traicionar» al pueblo vasco, dejando a un lado la independencia y apostando por ser un partido de Estado.
En este sentido, pidieron a las bases del PNV que «se alcen y planten cara» ante «la estrategia» de la dirección de su partido. Un mensaje que hicieron extensivo a Ezker Batua, Eusko Alkartasuna y Aralar a los que exigieron que rompan sus «ataduras» si no comparten la «estrategia de represión» de socialistas y jeltzales.
Por todo ello, la izquierda abertzale pretende celebrar una manifestación mañana a las siete de la tarde en Mondragón. La marcha llevará por lema 'Stop al estado de excepción, autodeterminación para Euskal Herria'. El objetivo, en palabras de los convocantes es decir «basta ya» a los «ataques» que el colectivo asegura padecer y advertir al resto de formaciones de que este tipo de actuaciones no les moverán «ni un sólo milímetro» de su posición política.







