
El líder del Movimiento por el Cambio Democrático, Morgan Tsvangirai, ha sido el ganador de las presidenciales según la Comisión Electoral de Zimbabue. /AFP
EEUU pone en duda la imparcialidad de una segunda vuelta electoral
El Gobierno de EEUU ha puesto en duda que la segunda vuelta de las elecciones de Zimbabue vaya a celebrarse de manera imparcial y libre.
Según ha afirmado el portavoz del Departamento de Estado Tom Casey en su rueda de prensa diaria, "es difícil ver cómo se va a poder celebrar una segunda vuelta en Zimbabue cuando el Gobierno ha hecho cuanto ha estado en su mano para retrasar y oscurecer los resultados" de la primera.
"Si se llega a celebrar una segunda vuelta de verdad, va a ser un poco difícil que la gente lo tome en serio, cuando el Gobierno de Zimbabue está ocupado reprimiendo, acosando, deteniendo y arremetiendo contra los miembros de la oposición", ha agregado Casey.
La verificación de los votos de las
elecciones presidenciales de Zimbabue, celebradas el pasado 29 de marzo, ha confirmado la victoria del líder opositor Morgan
Tsvangirai frente al presidente Robert Mugabe, aunque no ha logrado la mayoría absoluta que necesitaba para evitar una segunda vuelta ante el mandatario, que está en el poder desde hace 28 años.
El retraso, de más de un mes, en la entrega de los resultados ha generado temores de un posible derramamiento de sangre y el Movimiento por el Cambio Democrático (MCD) de Tsvangirai ha acusado a
Mugabe de prolongar la espera para manipular el resultado.
Este partido ha adelantado que rechazará esos resultados electorales que le otorgan el 47,9% de los votos, frente a los apoyos de Mugage, que llegan al 43,2% y que hacen necesaria la segunda vuelta.
"Todo el asunto es un escándalo, una estafa escandalosa y todos lo saben. Hemos ganado estas elecciones indiscutiblemente, y lo que se está dando aquí como resultados son unas cifras deliberadamente falsas con el objetivo de salvar a Mugabe y ZANU-PF", ha declarado el portavoz del MDC, Nelson Chamisa.
Una segunda vuelta pero con observadores internacionales
La oposición insiste en que su candidato se impuso por mayoría y Tsvangirai ya ha anunciado que sólo tomará parte en una segunda ronda si los observadores internacionales, encabezados por Naciones Unidas, vigilan el proceso. Los únicos observadores en la primera vuelta provenían de los países vecinos de Zimbabue.
El líder opositor ha pasado semanas fuera del país haciendo campaña para aumentar la presión extranjera sobre Mugabe para que acepte su derrota en un país que sufre colapso económico.
A juicio del partido opositor, ha llegado el momento de que Mugabe, de 84 años y quien ha dirigido Zimbabue desde su independencia de Reino Unido en 1980, abandone el cargo y dé paso al vencedor en las elecciones.
Mugabe concurrirá a una nueva ronda electoral
El propio Mugabe ha asegurado al ministro de Asuntos Exteriores senegalés, Chaikh Tidiane Gadio, ha aceptado su derrota en la primera etapa de las elecciones presidenciales y concurrirá a una segunda ronda.
"El resultado de las presidenciales anunciado hoy no refleja la voluntad del pueblo zimbabuense ya que se han registrado muchas irregularidades, anomalías y manipulaciones de las cifras (de votos) en detrimento a los candidatos de la ZANU-PF", ha dicho en rueda de prensa el agente electoral del partido, Emmerson Mnangagwa.