
A pesar de sus preocupantes altibajos, de sus problemas extradeportivos o de las lesiones anda situado a dos encuentros del Olimpio continental. Por desgracia contempla ante sí el muro más alto y compacto del momento, el todopoderoso CSKA Moscú. El superequipo alimentado con los rublos de uno de los consorcios energéticos más importantes del planeta, Interros. Todo apunta hoy (21.00 horas) al rojo moscovita, pero en cuarenta minutos cualquier signo es posible. Aunque cuesta una barbaridad interiorizarlo.
Ese axioma será factible si recobra su extraviado carácter, si tira de épica y, ¿por qué no reconocerlo?, si le guiña un ojo la diosa Fortuna. Porque es nuestro Baskonia, el que se ha empecinado en ahogar con una cucharada de vinagre cada destello de esperanza. Pero como dice el topicazo es tiempo de aparcar el pasado. El ayer no existe. El cómo has arribado a Madrid'08 tampoco. Lo vital pasa por que esta noche, cuando lancen el balón al aire, el equipo de Vitoria dispondrá de una nueva oportunidad de soñar en alto. También parecía imposible doblegar al CSKA en Moscú'05 y aquella jornada el guión estalló en pedazos. ¿Habrá otro final imprevisto cuatro años después? Mientras la lógica no se imponga, la respuesta es afirmativa.
De entrada, sin embargo, no lo ha puesto nada sencillo la asimétrica formación de Neven Spahija. A bandazo limpio desde otoño. Dando un saltito de canguro de vez en cuando y frustrándolo de inmediato con una caminata de cangrejo. Este conjunto es la viva imagen del desgobierno. Habituado a quebrar a la clase media de puro talento, rezongando la mayoría de las veces, pero también dando en ocasiones puntuales con la tecla. Ahí quedan los duelos con el Real Madrid, la efectividad en la Copa del Rey, la lejanísima Supercopa o el cruce de cuartos contra el refrescante Partizán. Sólo que hoy, delante habrá un equipo de tomo y lomo. Precisará de una declamación perfecta. Adelante y atrás. Con una sintonía absoluta entre todos sus elementos. Jueguen uno o cuarenta minutos. No queda otra si aspiran a abrir cartel este domingo.
El codo de Tiago
Lo hará con toda su plantilla al completo. Tiago Splitter, incluido. El sobrio poste se lastimó el codo derecho en el último entrenamiento en Vitoria. Pese a ello estará hoy sobre el parqué del espectacular Palacio de los Deportes de Madrid. Buena noticia para el TAU.
Enfrente aguarda un bloque que no se anda con chiquitas. Si el libertinaje define a este TAU, el CSKA sería algo así como una monarquía parlamentaria consolidada en el tiempo. Su jefe de Estado, respetado por todos a pesar de que en verano hará las maletas a la ciudad condal, es Ettore Messina. Tres títulos de Euroliga. Una filosofía admirada dentro y fuera del vestuario. Listo como pocos. Paciente. Concienzudo. Ganador. El sueño secreto de cualquier mandatario. ¿Verdad Josean?
Bajo su manto, varios presidentes que se han sucedido en el tiempo. Langdon, Andersen, Papaloukas y, ahora, Siskauskas, el jugador del momento. Se trata de una rotación constante, aceptada y sedosa. Todos y cada uno de los jugadores zarpan cada primero de octubre con una idea tatuada en su frente: ganar la Euroliga renunciando a sus objetivos personales. El todos a una, vamos.
Como la calidad les sale a borbotones, se convierten en un oponente temible. En esta singladura a Madrid'08, por ejemplo, sólo han tropezado en cinco ocasiones. Y su única derrota comprometida tuvo lugar en el descorche de sus cuartos de final con el Olympiacos. Enseguida devolvieron la cordura al cruce con los griegos, muy parecidos en las formas al Baskonia aunque con muchísimo más dinero invertido.
Y es que el dinero es muy importante en esta película. El CSKA ha conformado un plantel de ensueño merced a un presupuesto estratosférico; alrededor de treinta millones. El doble que el azulgrana. Esto les permite amarrar con un sueldo imposible a Papaloukas, tentado el último verano por una docena de franquicias de la NBA o abonar sin inmutarse dos millones por la libertad de Siskauskas.
Si es que no hay nada mejor que echar un vistazo al campeón ruso, que conmemora su 85º aniversario, para obtener una idea de la evolución de ese país tan chocante llamado Rusia. Modelo de actuación en la época comunista, ha pasado sin trauma alguno a adalid del ultracapitalismo que tanto daño está haciendo a esa enorme nación.






