
Por descontado que Querejeta confía en los suyos, aunque otorga la etiqueta de «gran favorito» al título a su rival en la semifinal, el CSKA. «Tenemos que hacer un buen partido para competir con él. Está claro que nuestro equipo va a tener una motivación extra y tenemos jugadores importantes. Podemos hacer un buen partido para, no sólo plantar cara al contrario, sino también ganarle», declaró. Los moscovitas forman una constelación de baloncesto. «Muchos jugadores del CSKA podrían estar en la NBA y si juegan en Moscú es por la capacidad económica de ese club. No tiene una Liga tan dura como la ACB. El dinero que invierte es para ganar la Euroliga, su gran competición», remarcó Querejeta.
Factores
Hoy, el dirigente está más esperanzado de lo que dijo sentirse el sábado después de perder con el Cajasol. «Sé que estos días han entrenado bien y vamos a ver si somos capaces de mostrar en Madrid la cara buena, la que hemos enseñado en muchos partidos». No olvidó, sin embargo, que la gran cita continental llega para el TAU después de «bastante irregularidad en el juego».
La achaca, resumió, «a los problemas al principio con la lesión de James, luego la de Pete, la situación de Sergi o el parón de Jasaitis». «Además, cada vez resulta más difícil hacer plantillas de nivel porque escasean los jugadores buenos. Hay muchos factores para hablar de falta de regularidad, pero no sólo en nuestro equipo, sino en general».
Querejeta se refirió al conflicto con McDonald como «pequeñas heridas que no se resuelven de la noche a la mañana», aunque se mostró seguro de que no influirá en el grupo; negó que de la 'Final Four' dependa el futuro de algunos jugadores -«no se les juzga por dos partidos», aclaró- y de Neven Spahija alaba que «transmite mucha ilusión. Tiene ganas de hacerlo bien».






