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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

TAU Cerámica

TAU CERÁMICA
En la misma piedra
El TAU extiende el desasosiego antes de Madrid'08 por su suspenso con el Cajasol

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En la misma piedra
DESESPERACIÓN. Spahija abandona cabizbajo la cancha tras consumarse la derrota, quinta en casa. / FOTOS: BLANCA CASTILLO Y IOSU ONANDIA
Qué difícil lo pone este Baskonia. A nada que luce un pelín dispara el termómetro de la ilusión, pero desencantos como el de ayer -quinta derrota en casa en ACB- le sumen a uno en el más profundo de los pesimismos. Duran tan poco sus periodos de orgullo, se desploma con tanta facilidad este combinado de nombres que ya ha dejado hasta de sorprender su inconstancia. Ayer, de nuevo se plegó contra un pequeño. Ante su gente. La que prefirió recluirse bajo la bóveda del Buesa Arena a disfrutar de una tarde de lo más veraniega. La que paga un abono por soñar en voz alta y asiste apesadumbrada a los tropiezos en la misma piedra. Una vez tras otra. La peor tarjeta para Madrid'08 que, por si alguien lo ha olvidado, arranca el viernes.

El día de la marmota se ha instalado en el Buesa Arena. Al igual que la película 'Atrapado en el tiempo', donde un gruñón Bill Murray repite una y otra vez la misma jornada por su incapacidad para evolucionar y ser mejor persona, aquí sucede un tanto de lo mismo. Reincide en sus males el TAU Cerámica, que acabará cuarto la Liga regular. Un día, y otro y otro y otro. De vez en cuando barrunta un haz de luz; la Supercopa, la Copa, los cuartos de final de la Euroliga y algún encuentro suelto. Los clavos ardiendo a los que aferrarse. No obstante, se desvanecen tan pronto esos destellos que la depresión se impone enseguida. ¿Dónde ha quedado el carácter? ¿Nadie en este equipo se da cuenta de que si uno no mantiene en el tiempo una línea consistente y al alza, luego, cuando necesite ponerse, probablemente no lo logrará?

Última prueba

En la última prueba previa a la 'Final Four', el conjunto vitoriano, con McDonald integrado de hecho, se dejó morder por un rival que pasaba por aquí. Con la permanencia en la mano, el Cajasol se jugaba la dignidad y poco más. Como el Baskonia. Sólo que uno, el visitante, le echó más arrestos. Preparó mejor el partido. Tiró de matería gris. Pensó en colectivo. Se encontró también sus dosis de fortuna y volvió a su casa con una sonrisa resplandeciente.

Todo lo que abundó en la formación hispalense escaseó en el anfitrión. Durante el primer cuarto anduvo el Baskonia por las campas de Armentia, adelantó la romería de San Prudencio. Y el Cajasol, disciplinado y elocuente, le comió a triples, al tiempo que paró la aguja de su cuentakilómetros (12-23, minuto 7).

Al final de esa desastrosa apertura, el decimotercer equipo de la ACB le había colado treinta puntos. Repetimos, el decimotercer clasificado. Mostrar tanta desidia este viernes con el CSKA Moscú, un bloque que no perdona el más mínimo error contrario, podría reducir a cero las esperanzas azulgranas en un abrir y cerrar de ojos. ¿O no?

Individualismo

Los cambios mejoraron algo el panorama. Tampoco demasiado ya que este TAU pecó de nuevo de individualismo. Había jugadores que querían ganar... por sí solos. La prueba de que ésa no era la solución quedaba plasmada en cuanto el ataque baskonista engarzaba tres pases seguidos. Pero al brillar por su ausencia la tensión defensiva, la tragicomedia empezó a degenerar en drama de pañuelo en mano.

Ni siquiera impuso su mando el inquilino del Buesa Arena cuando atascó las ruedas visitantes. Dejó al Cajasol en diez puntos durante el tercer cuarto. Hasta se adelantó en el electrónico durante un milisegundo (61-60, minuto 29). Sin embargo ese desesperado toque de corneta duró lo que la llama de una cerilla.

Entraron ambos en el último cuarto de la mano. Una imagen demasiado repetida este curso. La ruleta rusa como desenlace. El todo o nada a la última carta. La intranquilidad en la grada quedaba justificada. Porque un día más, cuando el ondulante TAU sestea durante tanto tiempo seguido, su reconexión llega tarde.

Kakiouzis y Bennett rompieron la baraja. El Baskonia, enloquecido, se enredó él solito y el Cajasol, que venía casi de garbeo encontraba el premio gordo a su empeño gremial. Que alguien pellizque al TAU, que el viernes se topa con todo un CSKA.
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