Los portavoces de EHAK, Nekane Erauskin y Julián Martínez, ofrecieron ayer una rueda de prensa para fijar su posición ante la intención de Ibarretxe de someter a finales de junio a debate en el Parlamento vasco la autorización para convocar una consulta popular. Denunciaron que la propuesta política del jefe del Ejecutivo vasco está sumida en «un absoluto oscurantismo y clandestinidad» y pusieron como ejemplo que su grupo carece de información sobre la pregunta que centrará ese futuro referéndum, el objetivo del mismo y la voluntad del lehendakari en el caso de que el plebiscito sea prohibido por los tribunales de Justicia.
Los representantes reprocharon que la iniciativa se esté llevando a cabo «al margen de la sociedad. No se ha compartido con la sociedad, ni con los agentes sociales ni políticos, nadie sabe qué es lo que va a plantear y para qué». Según EHAK, hay que cuestionarse si la consulta busca realmente solucionar el «conflicto político» o constituye un elemento más dentro del «juego político partidista» del PNV.






