
El lehendakari manifestó durante una rueda de prensa conjunta con Thubtem Wangchen que es «muy difícil entender que haya pueblos tan grandes» como China y España «que tienen tanto miedo a pueblos pequeños y humildes como el Tíbet o el vasco», que son «esencialmente pacíficos». A juicio de Barreda, palabras como estas revelan que Ibarretxe demuestra «falta de sentido del ridículo, incapacidad para percibir la realidad y victimismo estéril» e insistió en que «es bochornoso para la sociedad» que se compare «con el Dalai Lama».
Durante una comparecencia ante los medios de comunicación en Bilbao, el portavoz del PP precisó que «hay una enorme distancia» entre las «realidades» tibetana y vasca, por lo que «en ningún caso se pueden aceptar las palabras del lehendakari con naturalidad». De hecho, declaró su inquietud por el hecho de que «alguien que preside un autogobierno de tres décadas al frente de un mismo partido» pueda establecer similitudes con «la situación de un país que vive medio siglo de exilio y ocupación militar extranjera», lo que, en su opinión, dibuja «una auténtica caricatura de la realidad del País Vasco».
Leopoldo Barreda apostilló que «el Tíbet nunca fue China y los vascos siempre hemos sido españoles», salvo «en la mitología nacionalista».






