
Hoy a las doce del mediodía se cierra el plazo para la presentación de candidaturas. En principio, ningún otro catedrático universitario ha mostrado su intención de sumarse a la carrera electoral. Una vez estudiada la documentación aportada por los aspirantes, la comisión electoral de la UPV hará pública mañana la proclamación provisional de candidaturas. Vera, que tiene garantizados 35 avales de miembros del claustro -la normativa exige las firmas del 10% de sus integrantes-, no ha logrado aún completar su equipo de colaboradores, dada la premura de tiempo con la que decidió presentarse, pero confía en que este extremo no frustre sus planes.
Cuatro miembros
Por el momento, su plancha está integrada por cuatro personas. «Mi intención es configurar un equipo sólido durante la campaña electoral», que arrancará el próximo viernes. En caso de que la comisión encargada de regular el proceso no admita su candidatura, Vera no está dispuesto a tirar la toalla y se plantea la constitución de una plataforma para defender a los profesores «perjudicados» por el pago de los complementos salariales, uno de los leitmotiv de su intento por llegar al rectorado.
Si la candidatura de este catedrático de Ciencias es finalmente rechazada por defectos de forma, las elecciones se convertirán en un examen a la gestión del actual rector. Cerca de 45.000 estudiantes, 4.000 profesores y 1.500 trabajadores de administración y servicios ejercerían en este caso su derecho al voto con tres opciones: sí, no o abstención. En caso de que los 'noes' fuesen mayoritarios, Pérez ocupará el cargo de forma interina hasta que aparezca otra candidatura y pueda reiniciarse de nuevo la maquinaria electoral.
Tanto si el actual responsable de la UPV concurre en solitario como si debe medirse con Vera, las elecciones de 2008 poco tienen que ver con las de 2004, las primeras celebradas en la institución académica con sufragio universal ponderado. En aquella ocasión, el actual rector se enfrentó a otros seis candidatos: Marisol Esteban, Ander Gurrutxaga, Javier Muniozguren, Francisco Doñate, Iñaki Antigüedad y Antonio Rivera. La fragmentación del voto entre aspirantes de similar ideología provocó que, tras una primera vuelta, la liza quedara entre Pérez y Antigüedad, ex-parlamentario de HB.






