
La duda actual estriba en si la escuadra azulgrana saltará al parqué del Buesa Arena con McDonald en su formación o si continuará apartado. Aunque la encrucijada está ahí, el equipo ya demostró en Valladolid que puede competir sin él.
Debe tenerse en cuenta que, con el reto más suculento de la temporada a la vuelta de la esquina, la verborrea del estadounidense ha desestabilizado todo el entramado baskonista. Dentro y fuera. El jugador y su entorno ya movieron ficha el pasado viernes al publicar un comunicado de perdón. Un buen gesto, pero no suficiente para el Baskonia que, según ha sabido este periódico, se tomará su tiempo para meditar bien los movimientos a realizar.
El dilema, en todo caso, queda ahí. ¿Cómo reaccionar ante semejante falta de disciplina y de incontinencia verbal? En un club habituado a que nadie se salga del patrón establecido, las palabras de McDonald -una durísima crítica a su entrenador, Spahija- sentaron a cuerno quemado por su acritud, por el momento elegido y por tratarse de un protagonista que este curso ya ha estado sumido en otros episodios extradeportivos -el accidente de Miraflores-.
Contactos
El agente de McDonald ya se ha puesto en contacto con Saski Baskonia y ha tratado de desbloquear la situación. No obstante, necesitará algo más que la emisión de una nota de arrepentimiento. El expediente abierto al pívot, por lo tanto, sigue su curso natural y sin fecha de cierre. De ahí que su concurso contra el Pamesa contenga un sinfín de interrogantes en estos momentos.
Y aunque la sanción económica aparece como algo cantado, la cosa podría ir más allá. Actualmente apartado del equipo y sin fecha de regreso, el club estudia cuál será el siguiente paso a adoptar. Sin prisa pero sin pausa. Es decir, es el Baskonia quien marcará las pautas y los momentos de actuación, no el protagonista de la polémica, quien además tampoco está destacando en ésta su primera temporada de azulgrana en la pista. Salvo por su intensidad en la Copa del Rey y los encuentros ante el Gran Canaria, uno de sus antiguos equipos, casi nunca ha pasado del aprobado.
Así que este miércoles, el TAU podría defender su privilegiada posición de cabeza de serie con su batería interior mermada. Ya lo hizo en Valladolid, aunque en esta ocasión lo que hay en juego es ni más ni menos que la condición de cabeza de serie para las eliminatorias por el título de la ACB.






