
LA CONFERENCIANTE
Su última obra trata de la inteligencia musical, es decir, la utilización de la melodía como método de aprendizaje. De esa herramienta hablará hoy, a partir de las ocho y cuarto de la tarde, en una conferencia que tendrá lugar en el Salón El Carmen de Bilbao, dentro del ciclo de encuentros del Aula de Cultura de EL CORREO, de Fundación Vocento, que cuenta con la colaboración de Libros Cúpula (Editorial Planeta).
-¿Existen unas músicas más apropiadas que otras para cumplir tal objetivo?
-La influencia más directa se consigue con las composiciones de Mozart por su alta frecuencia métrica y los peculiares ritmo y tono. Ayudan a activar los circuitos neuronales en el hemisferio derecho, la zona cerebral relacionada con las matemáticas y la lógica, mientras que la música impresionista y romántica activan los del izquierdo, vinculados con el lenguaje y la creatividad.
-¿Cuándo se puede empezar a aplicar esta herramienta de aprendizaje?
-Es importante comenzar mientras la madre está embarazada, al principio para relajarla y luego, a partir del segundo trimestre, para ambos, repitiendo a las mismas horas las mismas canciones, porque la regularidad es esencial. La estimulación reforzará el vínculo afectivo entre madre e hijo, y también incidirá en su crecimiento y desarrollo intelectual.
-Pero, ¿se trata siempre de piezas clásicas?
-No necesariamente, la diferencia en su efectividad depende de la frecuencia del sonido y la tonalidad.
-¿Las canciones pop también favorecen el desarrollo del bebé?
-La música moderna impulsa la parte mas creativa, activa diferentes partes del hemisferio izquierdo, como la imaginación o la fantasía, así como el sentido del ritmo, anima a bailar al niño cuando la escucha y favorece desarrollo psicomotriz.
-¿Hay sonidos contraproducentes?
-No se ha estudiado, aunque, obviamente hay que tener en cuenta la calidad del sonido. Aconsejo no utilizar la música estridente o las intensidades inadecuadas, aquellas que incomodan o irritan, aunque no creo que inactiven el cerebro.
-¿Cómo se debe realizar la escucha?
-Se puede utilizar en los momentos de relax y también cuando se practica gimnasia. Resulta importante tener en cuenta los biorritmos y no variar demasiado. Es preferible no emplear más de cinco o seis piezas, para que el niño las recuerde y asocie con determinadas actividades y así, por ejemplo, se relaje fácilmente al escuchar cierta composición.
Adquirir habilidades
-¿Qué obras son las más adecuadas para inmediatamente después del parto?
-Las de Haendel, el 'Adagio' de Albinoni y otros temas preciosos para los momentos de juego como 'Pedro y el lobo' de Prokófiev. Entonces, aconsejamos variar para incentivar la estimulación El peri odo anterior a los tres años es decisivo, porque el cerebro madura en diferentes fases y en esa etapa aún no se han llevado a cabo todas las conexiones neuronales. Hasta los ocho puede integrar nuevos, pero, a partir de los ocho, el niño vive de las rentas, desarrolla los circuitos ya integrados pero no desarrolla nuevos. De ahí que sea difícil para un adulto aprender música o un idioma.
-¿También facilita una posterior afición o dedicación a la música?
-Ya se han hecho estudios en Japón con niños que tocan el violín a los tres años sin saber solfeo y que demuestran que los talentos se pueden aprender, siempre que se inculquen a edad temprana, porque el adiestramiento suple en muchas ocasiones al virtuosismo. El pequeño se acostumbra y se adapta rápidamente al ensayo y pronto domina la técnica.
-¿Estimulando el oído se facilita su disposición para el estudio?
-Sí, cuanto antes se habitúe a la música, antes se reforzará su predisposición a los idiomas, uno de los efectos más prácticos. Se ha probado que la costumbre modifica la organización cerebral de quienes la escuchan y afecta a las adquisiciones de determinadas habilidades. Nosotros sólo utilizamos un 30% de nuestra capacidad mental. Es impensable qué ocurriría si trabajáramos más esta potencialidad.
-¿La musicoterapia crea genios?
-Nuestro objetivo no es crear superdotados. La inteligencia musical es el software adecuado, le proporciona al niño la posibilidad de utilizar más herramientas y él ya escogerá aquéllas que más le interesan. Además, si no existe motivación en los padres y el trabajo está exento de cariño o no se valora, no sirve para nada.






