EL PROCESO
El diario distribuirá hasta 100.000 euros entre las cinco propuestas mejor valoradas por un jurado compuesto por reconocidas autoridades en el campo solidario.
La dedicación de este periódico al ámbito de la solidaridad es una apuesta sostenida en el tiempo. Desde 2000, EL CORREO dedica una página semanal a dar cuenta, a través de noticias y reportajes, de la variedad de actuaciones llevadas a cabo por las asociaciones que colaboran con los individuos y colectivos en situaciones de riesgo en Euskadi y las organizaciones no gubernamentales especializadas en la cooperación internacional al desarrollo. 'País Vasco, un alma solidaria' ahonda en esta labor, pionera en el sector de la prensa escrita, a través de una implicación mayor y continuada con nuestro entorno.
La iniciativa, acorde con una estrategia consolidada de sensibilización, pretende llamar la atención de nuestra comunidad sobre la necesidad de que todos los agentes sociales, públicos y privados, adopten una postura más firme y comprometida en el problema de la desigualdad de oportunidades. Organizada por EL CORREO, cuenta con el patrocinio del Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco, bajo la responsabilidad de Javier Madrazo, y la colaboración de la Asociación de Municipios Eudel, entidad presidida por Jokin Bildarratz, y Caja Laboral, una entidad de largo y notorio arraigo en Euskadi, con un gran compromiso en la responsabilidad social corporativa.
La primera convocatoria se abre hoy y hasta el próximo 30 de junio para todo tipo de colectivos radicados en la Comunidad Autónoma Vasca, ya sea como sede o delegación, desde hace al menos doce meses, y que cuenten con personal voluntario para la realización de sus objetivos. Los proyectos a concurso habrán de llevarse a la práctica entre el año en curso y el próximo y, entre las cuestiones mejor valoradas, se destacará su viabilidad, el hipotético impacto social de su realización y las características innovadoras del planteamiento.
El fallo tendrá lugar en la primera quincena del mes de septiembre y el periódico publicará la relación de los colectivos seleccionados. EL CORREO difundirá las características de cada proyecto y realizará un seguimiento sobre el terreno de cada uno de ellos.
El 'cuarto mundo'
Aunque no existe una relación cerrada de beneficiarios, la atención a personas con discapacidades físicas o psíquicas o aquejadas por enfermedades mentales y la integración de individuos en riesgo de exclusión en nuestra sociedad por motivos económicos o de drogodependencia, sectores incluidos en el denominado 'cuarto mundo', constituyen áreas de interés preferente para 'País Vasco, un alma solidaria'. Asimismo, revestirán especial dedicación los proyectos que incluyen programas preventivos dirigidos a la infancia o adolescencia o aquellos de acompañamiento de personas mayores, así como las medidas para favorecer la integración de inmigrantes.
Cada entidad participante podrá presentar no más de tres planes en los que tendrá que asumir la totalidad de los requisitos insertos en las bases de la convocatoria. La subvención de cada proyecto no superará los 20.000 euros de dotación y el 70% de la aportación habrá de destinarse de forma directa a su implementación. En ningún caso se financiarán los gastos corrientes de la entidad favorecida.
El programa no pretende competir con la labor regular de las instituciones públicas en un Estado Social de Derecho que cuenta con una importante inversión para el bienestar de la población, sino complementar una acción que, sin lugar a dudas, dada su trascendencia humana, requiere la corresponsabilidad y participación ciudadanas. Las personas pueden prestar medios y tiempo, en la medida de sus posibilidades, para superar situaciones de injusticia y discriminación, pero también desde la empresa y el puesto de trabajo se pueden poner en marcha diversas campañas y herramientas para combatir la marginación, condición que, en este mundo sujeto a coyunturas tan variables, puede afectar a cualquiera
La imagen de 'País Vasco. Un alma solidaria' es una idea desarrollada por el artista vasco José Ibarrola, colaborador de este periódico y creador de reconocido prestigio en el campo de las artes plásticas. Se trata de una mano extendida que atrapa a cinco personas, cinco proyectos premiados, pero todo un símbolo de una solidaridad que se pretende mucho más amplia y transversal, porque afecta a toda la sociedad.






