
Los incidentes tuvieron lugar a mediodía en las inmediaciones de la estación de Euskotren. Al parecer, una patrulla de paisano y otra uniformada se aproximaron a un grupo de personas -la mayoría jóvenes- que estaba colocando una pancarta en la zona con el fin de identificarles. En el cartel se protestaba por la detención, el pasado viernes, de diez jóvenes en Rentería, Lezo y Oiartzun dentro de una operación del Cuerpo Nacional de Policía contra la violencia callejera.
Según fuentes de la Ertzaintza, cuando los agentes intentaron obtener la filiación de estas personas se produjo la emboscada. Los policías se vieron «rodeados» por entre cuarenta y cincuenta individuos que se encontraban ocultos en las inmediaciones y que arremetieron supuestamente contra la dotación policial. Un ertzaina cayó al suelo y, al verse rodeado por un grupo de personas que, según los portavoces de Interior, pretendían agredirle, esgrimió su arma reglamentaria y realizó dos disparos al aire.
La patrulla ya había pedido refuerzos. En unos minutos, varios vehículos de la Policía vasca se concentraron en torno a la estación. Dado que el acoso no cesaba, hasta la zona se trasladó una furgoneta con agentes antidisturbios que disolvieron la concentración de los radicales. Durante las algaradas detuvieron a un hombre de 62 años por su supuesta vinculación con los ataques. Este arrestado fue conducido al hospital Donostia para que se le examinase de un golpe en el hombro del que se quejaba, según el departamento de Javier Balza.
«Instrumentado»
Minutos más tarde, un grupo de simpatizantes de la izquierda abertzale se manifestaron hasta la puerta de la comisaría de Rentería, situada a escasa distancia de la estación de ferrocarril. En ese momento se produjo un nuevo enfrentamiento y la Ertzaintza volvió a cargar con material antidisturbios. En estos incidentes fue detenido un hombre de 59 años, identificado por la organización Askatasuna como I.G.A. El Departamento de Interior aseguró que nueve agentes debieron ser atendidos de lesiones leves a raíz de la emboscada.
El alcalde de Rentería, el socialista Juan Carlos Merino, calificó ayer de «terrorismo» el ataque contra lo agentes. El primer edil recordó que, a menudo, cuando se llevan a cabo identificaciones, alguien increpa a la Ertzaintza, pero «lo llamativo» es que en esta ocasión el incidente fue «como más instrumentado». El alcalde, en declaraciones a Europa Press, reprobó el ataque y animó a la Policía vasca a continuar realizando su labor.
Por su parte, sindicato mayoritaria de la Ertzaintza, Erne, se solidarizó con los agentes heridos y pidió el cese de los ataques «a la Ertzaintza y a toda la sociedad. El portavoz del sindicato de la Ertzaintza Esan, Eneko Urkijo, aseguró que la Policía vasca actuó de manera «impecable en Rentería» y acusó a la izquierda abertzale de llevar a cabo un «ataque continuo» contra los funcionarios.
Askatasuna, por su parte, acusó a la Consejería de Interior de «mentir» para «justificar su violencia». Según la versión del colectivo de apoyo a los presos, la Ertzaintza cargó contra un grupo de personas que pretendía celebrar una rueda de prensa para protestar contra las recientes detenciones llevadas a cabo en Guipúzcoa.
o.b.otalora@diario-elcorreo.com






