
La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, durante la reunión con el presidente iraquí Maliki. /AFP
Enfrentamiento intermitentes
Desde hace días, las tropas iraquíes y estadounidenses mantienen enfrentamientos intermitentes con los milicianos chiís en Ciudad Sadr. Allí, las unidades estadounidenses han empezado a construir un muro para evitar los disparos de cohetes y morteros contra el resto de Bagdad.
Según han confirmado fuentes estadounidenses, en las últimas 24 horas han perdido la vida al menos 75 personas y otras 25 han resultado heridas.
Además, la policía iraquí ha informado del hallazgo en distintos puntos de Bagdad de los cadáveres de seis personas con impactos de bala. Según las mismas fuentes, los cadáveres tenían señales de tortura, las manos atadas y los ojos vendados.
Las operaciones en Ciudad Sadr, que se reanudaron el 6 de abril, han causado, por el momento, 125 muertos y decenas de heridos, la mayoría civiles.
La secretaria de Estado de EEUU dice que el país atraviesa un periodo de "oportunidades" gracias al presidente iraquí
La llegada de Rice se produce un día después de que el clérigo radical Al Sadr amenazara con romper la tregua
Su gira por Oriente Medio llevará a Rice el martes a Kuwait para participar en una reunión de países vecinos de Irak
La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, ha llegado a Bagdad en una visita sorpresa, la segunda en lo que va de año. La llegada de la jefa de la diplomacia estadounidense a Irak se ha producido tan solo un día después de que el clérigo radical chií Muqtada al Sadr
amenazase con romper la tregua que su milicia mantiene desde hace siete meses.
El clérigo chií ha advertido de que puede retomar la "guerra abierta" contra la fuerzas iraquíes y las de EEUU si no detienen la actual operación contra la milicia. Además, el máximo dirigente de la red terrorista Al Qaeda en Irak, Abu Hamza al Muhayir, ha anunciado el lanzamiento de una nueva ofensiva de su grupo contra las tropas de estadounidenses.
En suelo iraquí, Rice ha elogiado los esfuerzos del Gobierno por mejorar la seguridad y ha anunciado que su visita tiene como objetivo formentar la reconciliación entre las confesiones religiosas y apoyar lo que ha denominado el nuevo "núcleo" político iraquí que forman los líderes suníes, chiíes y kurdos contra las milicias.
Una "época de oportunidades"
Tras reunirse con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, Rice ha asegurado que Irak atraviesa actualmente un periodo de "oportunidades" que ha descrito como "la primavera política de Bagdad ".
La secretaria de Estado norteamericana ha explicado que la razón de estas mejoras era "la valentía y el liderazgo del primer ministro", la dirección unificada de la "hermandad iraquí", así como "la valentía mostrada por las fuerzas iraquíes durante las recientes crisis", en referencia a los combates entre las fuerzas iraquíes y los milicianos fieles al clérigo chií Muqtada al Sadr, que estallaron a finales de marzo. Sin embargo, ha puntualizado que todavía quedaba la mayor parte del camino por delante, especialmente respecto a la cuestión de la reconciliación nacional.
Por su parte, Nuri al Maliki, ha renovado su determinación de hacer frente a las milicias de Muqtada al Sadr porque "su presencia no beneficia ni a los intereses de Irak ni al futuro de la región".
Respecto al proceso de reconciliación nacional, el responsable iraquí ha comentado que el grupo suní Frente del Consenso Iraquí, que el pasado agosto se retiró del ejecutivo y que recientemente anunció su disposición a volver a formar parte del Gobierno, había presentado ya los nombres de los candidatos para ocupar los ministerios que dejaron vacíos hace casi un año.
Gira por Oriente Medio
La llegada de Rice se produce en el marco de una gira por Oriente Medio, que el próximo martes la llevará a Kuwait para participar en una reunión de países vecinos de Irak, en la que también estarán presentes representantes iraníes.
En su gira, Rice ya ha anunciado que presionará a los países árabes para que ayuden a proteger a Irak de las "malignas acciones" de Irán, que, según Washington, apoya a Al Sadr y a los milicianos chiíes que atentan contra las tropas de EEUU.