
El triunfo en capital pucelana sirvió para devolver la confianza a un TAU Cerámica en el candelero durante los últimos días. «Nuestra tranquilidad dura sólo uno o dos días, nunca más. Ése es un trabajo del entrenador y yo sé lo que se necesita hacer a partir de ahora para mantener la tranquilidad», afirmó de forma consistente el máximo responsable del conjunto azulgrana, atribuyéndose su parcela de responsabilidad en la marcha del equipo antes de afrontar las importantes citas que se le avecinan.
En cuanto a las claves por las que pasa el futuro y los objetivos azulgranas de la presente temporada temporada, el técnico de Sibenik abogó por una preparación óptima y los valores intrínsecos del bloque. «He dicho en momentos anteriores que un equipo clasificado para la 'Final Four' no puede jugar sin una buena forma y si no nos empleamos todos como un equipo. A partir de ahora, tenemos buenas posibilidades de demostrarlo con dos partidos en casa para preparar todo», argumentó.
Ocho jugadores
El dominio del TAU Cerámica ayer en el pabellón Pisuerga fue absoluto y los baskonistas no se resintieron por la estrechez de su banquillo. Consabido es que los alaveses sufrieron la baja por castigo de Will McDonald y la ausencia de un Jasaitis lesionado. A la postre, la contribución de Lucho Fernández y Ander García se limitó a acompañar al equipo y ninguno de los dos tuvo oportunidad de protagonizar minutos de juego en Valladolid . Por ello, la intervención de los jugadores azulgranas se limitó a una rotación de ocho hombres, circunstancia a la que el preparador baskonista se pudo limitar por el buen trabajo en defensa y el control de las personales. «Hemos jugado con ocho jugadores porque ha habido poco problema con las faltas», repasó Neven Spahija a la conclusión del partido. El croata quiso destacar especialmente la actitud del TAU en su zona. «La defensa en el primer tiempo ha sido para mí mejor que el ataque», puntualizó satisfecho el técnico de los alaveses.
La comparecencia de Javier Imbroda se demoró más tiempo de lo previsto tras la conclusión del partido que les enfrentó a los baskonistas. El técnico melillense prolongó la charla con sus jugadores para comunicarles su pesar y descontento por lo visto durante el encuentro. «Se ha vuelto a repetir lo que nos lleva tiempo pasando. No hay defensa y, sin ella, no se puede competir», aseveró incisivo. «Uno se siente muy mal por no conseguir que su equipo defienda al nivel de la temporada pasada. Es algo que se ha venido repitiendo a lo largo de toda la temporada, incluso cuando ganábamos. Sin defensa no se puede competir. Defendiendo así, es imposible ganar a equipos como el TAU». Imbroda instó a un cambio en los próximos envites.






