
Buena parte del debate la noche del miércoles, a seis días de las primarias en el crucial estado de Pensilvania, estuvo dedicado exclusivamente a resolver rencillas entre ambos. Clinton criticó con entusiasmo el comentario que hizo Obama recientemente sobre que, en tiempos difíciles, la clase obrera se aferra a las armas y la religión por «amargura». La senadora no dudó en calificar el comentario de «insultante» mientras Obama se defendió diciendo que fue sacado de contexto. Además, el joven senador recordó a Clinton que ella también había sido malinterpretada en el pasado, en referencia a su visita a Bosnia en 1996, donde la ex primera dama dijo haber sido amenazada por francotiradores.
Sin embargo, los dos candidatos comenzaron el debate organizado por la cadena ABC exigiendo una simple petición: no contestar quién de los dos podría ser nombrado vicepresidente si el otro se hace con la Casa Blanca. A pocos días de las primarias, la senadora de Nueva York dejó claro que pese a la multitud de diferencias que mantiene con Obama, hay que destacar que «éstas son mínimas si las comparamos con las del senador republicano, John McCain», el nominado del partido conservador para luchar por la presidencia de Estados Unidos.
Durante su intercambio dialéctico en el escenario del Centro de Constitución Nacional, en la ciudad de Filadelfia, la ex primera dama aseguró que hará todo lo que esté en sus manos «para que alguno de los dos nos hagamos con la Casa Blanca el próximo enero». En medio del rifirrafe, moderado por los periodistas Charles Gibson y George Stephanopoulos, los dos contrincantes jugaron el papel de darse palmaditas en la espalda.
Confianza
Al ser preguntada si sinceramente creía que Obama sería capaz de derrotar a McCain el próximo noviembre, la mujer del ex presidente Bill Clinton, sentenció «sí, sí, sí». Por su parte, el joven senador de Illinois mostró «absoluta» confianza de que su contrincante podría adelantarse a los republicanos en caso de ser la elegida para aspirar al Despacho Oval. En su primer encuentro televisado desde el pasado 26 de febrero, ambos candidatos se hermanaron aparentemente para no dar señal alguna de la división que presuntamente se vive dentro del partido liberal norteamericano.
Al final, las encuestas sobre quién había ganado el encuentro se inclinaban ligeramente por el senador de Illinois, pero las diferencias no fueron abismasles. De momento, un sondeo realizado por el diario 'Los Angeles Times' indicó que la ex primera dama sólo aventaja a Obama por cinco puntos en Pensilvania. Otro muestreo realizada por el Instituto de Encuestas de la Universidad Quinniapac también señalaba que Clinton mantiene una ventaja de seis puntos sobre el candidato afroamericano en dicho estado.







