No hay solución de momento, pero sí el compromiso de tratar de encontrarla con rapidez. Poco más se avanzó en el encuentro, aunque los responsables de los gobiernos forales se han comprometido a esforzarse en ello.
El panorama, una vez más, se plantea complicado. Tan sólo hay dos opciones: o Guipúzcoa rebaja definitivamente su tipo impositivo al 28% vigente en Vizcaya y Álava -el 'decretazo' no ha sido convalidado en las Juntas Generales y, por tanto, no podrá adquirir el rango de norma- o las tres diputaciones alcanzan un nuevo consenso para retocarlo y quizá también el conjunto del impuesto.
El problema no está en las cuestiones técnicas, sino en la ausencia de consensos políticos suficientes para garantizar que una nueva normativa recibirá el respaldo de las tres Juntas Generales, en las que ninguno de los gobiernos forales dispone de una mayoría suficiente. Por ello, PNV y EA se ven en la obligación de ampliar el pacto a algún otro partido.






