
Y las normas que rigen las interioridades baskonistas obligan a una sanción que, como todo castigo, tiene su aspecto ejemplarizante. Las ácidas críticas de McDonald contra su inmediato superior no pueden ser pasadas por alto y requieren una inmediata reparación, necesaria para mantener la disciplina del equipo y no emborronar la imagen de la entidad baskonista. «El club se debe un respeto a sí mismo y a su entorno», recordó Josean Querejeta.
Pero las declaraciones de Will McDonald también fueron recogidas con cierta estupefacción por los miembros de la plantilla que dirige Neven Spahija. Mientras el técnico croata insistió ayer en su deseo de acatar la decisión del club sobre McDonald, sea cual sea, en sus jugadores creció el sentimiento de pasar página de forma inmediata ante una cuestión más que incómoda.
«Somos un equipo»
Sergi Vidal tomó los galones de capitán para mitigar el terremoto causado por su compañero. «No hay que darle mucha importancia. Al final, esto quedará en una simple anécdota». El escolta catalán dio por seguro que la unidad del vestuario no va a resquebrajarse tras el ataque de McDonald a Spahija e insistió en la necesidad de no desviar la atención hacia cuestiones ajenas a la cancha de baloncesto. «Un equipo pasa por muchas situaciones a lo largo de la temporada. Cada uno puede tener su manera de ser, pero somos un equipo. Lo que hay que hacer es estar centrados en lo que tenemos por delante. Esta temporada hemos podido sufrir derrotas inesperadas, pero estamos en la 'Final Four', jugamos la final de la Copa y vamos a competir en los 'play off' por la Liga ACB», sentenció Sergi Vidal.
Tiago Splitter, competencia directa de Will McDonald en la posición de 'cinco', achacó la reacción de su compañero expedientado a un 'calentón' que debería haber quedado en la intimidad del vestuario o del despacho del entrenador. No es el primero que se queja de falta de minutos, pero sí quizás el que lo grita más alto. «No es una buena situación. Si había un problemas, las partes deberían haberlo hablado a solas y ya está. Estamos acostumbrados a situaciones así con muchos jugadores y entrenadores, pero no que trascienda a la prensa», reconoció el brasileño.






