
Desde el comienzo del año, desde el primer ensayo general allá por febrero en Jerez, el departamento de diseño de Renault y todos sus ingenieros se había fijado en la ostentosa aleta posterior que montaban los Red Bull.
La escudería austriaca sorprendió a la concurrencia con una perfilada plataforma que cubría el motor y que, como todas las piezas que se incorporan a los coches de Fórmula 1, sólo tiene un objetivo: combatir la resistencia del aire, penetrar con un coeficiente aerodinámico (CX) con suficiente fuerza entre el cuerpo y el aire. Lo que en ciclismo es huir del viento y fabricar bicicletas con los cuadros más ligeros y perfilados posibles, en Fórmula 1 es un 'kit aerodinámico'.
El ejemplo de Red Bull, que también incorporará su filial Toro Rosso, fue uno de los elementos que ayer aplicó el ingeniero jefe Pat Symonds al R28. Todos las escuderías miran con lupa cada avance de la competencia. Y ayer funcionó. Por el panel de tiempos -sexto, a cuatro décimas del Ferrari y a dos del Mclaren- y por las palabras de Alonso: «Me sentí a gusto en el coche y nos ha parecido razonablemente competitivo. Ciertamente estamos mejorando el coche y las partes aerodinámicas que hemos empleado han funcionado bien».
Suspensiones
El equipo técnico de Renault también ensayó con nuevos componentes para las suspensiones. La versión renovada del 'mass damper' está ofreciendo grandes resultados a Ferrari y McLaren. Alonso, como Massa, Glock y Rosberg, completó casi dos carreras en un día. Dio 119 vueltas por las 113 del brasileño, y las 112 y 103 de los alemanes. «Debemos recordar que muchos equipos corrieron con neumáticos lisos -los únicos de la próxima temporada, que se agarran más al asfalto y mejoran los tiempos-, así que no deberíamos concentrarnos demasiado en los tiempos», comentó el ovetense.
Y esas buenas sensaciones, a pesar de que el motor del Renault se detuvo a mitad de la mañana, el coche de Alonso se quedó parado en el curvone del circuito de Cataluña y tuvo que entrar la grúa para remolcarlo hasta los garajes. «Estamos contentos», resumió el doble campeón mundial. Afirmación que secundó el ingeniero jefe de pista Chris Silk. «El programa ha funcionado muy bien y tenemos un montón de nuevos datos. Toda la fábrica ha hecho un gran esfuerzo para tener listos los nuevos componentes».
Alonso sigue probando hoy en Montmeló y Piquet continuará el jueves.






