
Según dijo, se le han denegado «sistemáticamente» las diligencias de prueba, por lo que calificó de «totalmente parcial» todo el proceso judicial. Horas más tarde, sobre las nueve de la noche, Roca llegó a su domicilio en Marbella, una vivienda ubicada en el edificio Poseidón. Viajaba acompañado de sus abogados, a bordo de un vehículo de color negro que entró directamente al garaje del inmueble.
La familia y el entorno más cercano de Roca han necesitado 17 días para reunir la fianza, cuyo importe fue calificado por el acusado de «desorbitado». Su libertad estará a partir de ahora sujeta a duras medidas cautelares: deberá comparecer a diario en el juzgado, le será retirado el pasaporte porque tiene prohibido salir de España sin autorización y tampoco podrá acercarse a menos de 500 metros de cualquier aeropuerto, ya sea público o privado.
El instructor, en el auto que estableció la fianza, reconoció que el riesgo de fuga del ex asesor urbanístico «es elevado», pero justificó su excarcelación porque Roca nunca ha huido pese a estar implicado en otras causas judiciales. El magistrado también admitió la posibilidad de que dispusiera de «fondos en territorios considerados como paraísos fiscales, sin que tal vez nunca pueda llegar a conocerse con exactitud su alcance al ser territorios que dificultan la cooperación (como la Isla de Man)».
Roca, que hasta ayer era el único imputado por el 'caso Malaya' que permanecía en prisión, está procesado por los delitos continuados de cohecho, malversación, fraude contra la hacienda pública, blanqueo de capitales como «jefe de una organización», falsedad, tenencia ilícita de armas, tráfico de influencias y prevaricación y contra la ordenación del territorio.
En la prisión de Albolote se ha caracterizado por su buen comportamiento, por mantener amistosas relaciones con otros reclusos y por su educación en el trato con el personal penitenciario. A algunos funcionarios, incluso, les ha prestado asesoramiento urbanístico.
Roca, que tiene previsto residir en Marbella, aseguró que va a encargarse de su defensa porque tiene derecho a que se reconozca su «inocencia», algo que hará junto a sus abogados. Además, agradeció el esfuerzo realizado por su familia y amigos para pagar la «cantidad desorbitada» que había fijado el juez como fianza.
Sin planes de fuga
Sobre la manifestación convocada en contra de su salida de la cárcel, Juan Antonio Roca reconoció que tiene «mala imagen». «La gente está en su derecho de manifestarse», dijo, aunque lamentó que se le pretenda acusar de «todos los males de España». El procesado aseguró que el riesgo de fuga argumentado por el fiscal para oponerse a su libertad «se ha disipado». «Yo siempre he manifestado mi arraigo, mi familia está aquí (...), lo que he intentado decir siempre es que quiero trabajar para defender mis empresas y creo que ese riesgo de fuga ya no existe, aunque ellos están en su derecho de recurrir».
En sus declaraciones a los medios de comunicación, Roca subrayó que hay una serie de cosas que «tienen que salir a flote», como es la presunción de inocencia y el hecho de que una persona no esté en prisión «más de lo estrictamente necesario», siempre y cuando no esté juzgado y penado. «Estar más de dos años en prisión es suficiente para no haber sido condenado», insistió.
Juan Antonio Roca tuvo amables palabras para sus compañeros de prisión, que «siempre me han apoyado para que mi integración sea mejor». En concreto, hizo especial mención a Francis, al que se refirió con el alias de 'el Cateto', «porque así le gusta que le llamen», aseguró. «He convivido más con él que con mi mujer», bromeó.
«Se han portado como fenómenos y espero que pronto estén en libertad, porque la libertad es muy grande y sólo se valora cuando se pierde», reflexionó. También tuvo palabras de elogio para los funcionarios de prisiones que «han intentado considerarme como un preso más y sé que no es fácil».






