
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, respondió así ayer en la rueda de prensa tras el primer Consejo de Ministros de la legislatura, al que siguió además una reunión en La Moncloa para avanzar en una solución al déficit hídrico que padece la ciudad condal, en la que participaron Elena Espinosa, el presidente de la Generalitat, José Montilla, y el consejero de Medio Ambiente catalán, Francesc Baltasar. Un encuentro que tendrá continuidad hoy en Barcelona.
En este contexto, el presidente de la Generalitat valenciana y del PPCV, Francisco Camps, manifestó ayer que no va permitir que el jefe del Ejecutivo estatal, José Luis Rodríguez Zapatero, «humille» a su comunidad con la autorización de un trasvase de agua del Ebro a Barcelona, y avanzó que, para ello, pondrán en marcha las iniciativas «que hagan falta», entre las que no descartó manifestaciones «a la escala que correspondan», dijo.
Por la mañana, tras la pertinente promesa ante el Rey como nueva ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino y los agradecimientos de rigor, Elena Espinosa se dedicó a aplacar temores y críticas preventivas. La fusión de dos ministerios, Agricultura y Medio Ambiente, en un solo departamento, no discriminará «absolutamente a nadie», aseguró en respuesta a las sospechas de los ecologistas por un lado, y de los agricultores y ganaderos por otro, de que una de las dos áreas quedará subordinada a la otra.






