
Aparte de las subidas salariales que sus mil empleados aspiran a que crezcan por encima del IPC, la reivindicación de los sindicatos ELA, CC OO, UGT y LAB incluye mejoras de horarios y distribución de jornada que supondrían un aumento de personal.
Los empresarios y los sindicatos han decidido, de mutuo acuerdo, consultar a los responsables de la Diputación y al Ayuntamiento de Vitoria si están dispuestas a asumir ese sobrecoste.
Ambas partes estiman que ese posicionamiento de los organismos públicos que cubren la mayor parte del coste del servicio debe producirse antes de que comenzar la negociación del convenio. Confían en que el resultado de esa consulta se concrete en una entrevista con los directivos de Bienestar Social de las instituciones. Un encuentro que solicitaron el 18 de marzo y para el que todavía no hay fecha.
Y las centrales quieren que se celebre ya. «Si la diputada no nos recibe, nos manifestaremos en la Plaza de la Provincia el próximo día que hay pleno», advirtieron fuentes sindicales.
El personal del servicio de ayuda a domicilio atiende ya 3.500 hogares de toda la provincia, la mitad de ellos en domicilios de Vitoria. La atención media prestada a cada usuario se situó el año pasado en 38 horas al mes.






