Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 26 mayo 2012

Economía

ECONOMÍA
La crisis inmobiliaria genera una oleada de impagos en el sector
Ya han desaparecido entre el 20% y el 30% de las empresas que existían en 2007 y «la situación puede ir a peor»
14.04.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La crisis inmobiliaria genera una oleada de impagos en el sector
PARÓN. Un operario pinta la fachada de un piso que se vende en Vitoria. / EL CORREO
Han sido años excepcionales, con un crecimiento del sector fuera de lo normal. Precios desorbitados, tipos de interés bajos, facilidades para acceder a la financiación y un ansia de crecer desmedida han alumbrado un gigante con los pies de barro. Pero esa carrera meteórica, repleta de casos en los que el pez chico se comía al grande, toca a su fin. Con el grifo de los bancos cerrado a cal y canto, muchas promotoras, constructoras e inmobiliarias se afanan estos días en repasar una y otra vez unos números que, definitivamente, no salen.

Los impagos comienzan a aflorar y los concursos de acreedores se han convertido la pesadilla diaria del sector. Los expertos aconsejan acudir lo antes posible a las suspensiones de pagos a aquellas empresas que sean conscientes de que no podrán afrontar sus deudas. La vivienda ha sido para muchos la gallina de los huevos de oro. Bien es cierto que el negocio ha servido de soporte a la economía y el empleo españoles. Pero no es menos cierto que muchos 'señores del ladrillo' no han podido o no han querido frenar a tiempo sus instintos.

Tras una década de pujanza, las alarmas han saltado en forma de facturas o letras impagadas. Deudas con los bancos, los proveedores o con todos a la vez que no hay manera de saldar sin cerrar la empresa. Desde comienzos de año, muchos han sido los nombres que han pasado a engrosar la lista de los 'malditos'. Según datos oficiales, en los tres primeros meses de 2007 más de 120 inmobiliarias y constructoras se han declarado insolventes. Un sector que copa ya cuatro de cada diez nuevos concursos de acreedores y en el que el ritmo de suspensiones crece al 150% anual. La patronal Asociación Empresarial de Gestión Inmobiliaria (Aegi) calcula que, de las 59.000 empresas del sector que existían en España en 2007, «ya han desaparecido entre el 20% y el 30%». «Y la situación puede ir a peor si no mejoran las condiciones», advierte.

Seop, Expofincas, Lábaro, Cosmani, Prasi, Llanera, Ereaga, Marbar, Contsa, Inmobiliaria Amuerma, Jale Construcciones, Grupo Sánchez, Habitat, Nozar, Temple o Encoval. Todos han sufrido serios problemas que, en la mayoría de los casos, las han llevado ante los juzgados de lo Mercantil. Tras ese paso, muchos empleos propios y de terceros en el alero y miles de facturas sin cobrar.

Sin liquidez

El ladrillo comienza a resquebrajarse, y lo peor está por venir. Así lo confiesan en privado destacados actores del negocio, que reconocen ahora por primera vez que quizá subieron demasiado los precios. Lo que tenía que haber sido un ajuste gradual se ha convertido en un serio problema a causa de la crisis de liquidez de los mercados financieros. Las grandes compañías tampoco son ajenas a los problemas. Protagonistas de OPAS y adquisiciones históricas, algunas intentan ahora renegociar a marchas forzadas la deuda que les hizo grandes o vender sus activos para ganar algo oxígeno.

Ejecutivos que llegaron a colarse entre los más ricos del mundo al acceder a unas envidiadas listas las han abandonado a la misma velocidad con que llegaron. Otros, como el gallego Manuel Jové, fueron más previsores y vendieron justo antes de que llegara el colapso.

Las perspectivas a corto y medio plazo no son nada prometedoras. «En este año y principios del siguiente vamos a ver lo más profundo de la crisis», asegura el presidente de la inmobiliaria Reyal Urbis y ex presidente de la patronal de promotores madrileños (Asprima), Rafael Santamaría. En su opinión, el sector se enfrenta a tres años de parón en la actividad, lo que amplía en al menos un año las previsiones más extendidas entre promotores y constructores. «No se nos olvidará que existió crisis antes de finales de 2010 o principios de 2011», asegura en una entrevista para la revista 'Finantia'.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS