
Los debates, que han sido organizados por las tres cámaras de comercio del País Vasco, girarán alrededor de las estrategias turísticas que se han puesto en práctica en lugares como Napa Valley, en California; en la Toscana italiana y en Barcelona.
El presidente de las cámaras, el alavés Román Knörr, aseguró que el turismo «puede ser a corto y medio plazo una alternativa a cambios estructurales en nuestra economía» y abogó por «no perder el tren». Por su parte, la consejera de Industria y Turismo, Ana Agirre, resaltó que el sector turístico representa en la actualidad el 5% del PIB vasco. A su modo de ver, crece «poco a poco», pero «no está dormido» y tiene un «gran potencial de recorrido».
Agirre insistió en que Euskadi debe apostar por el «turismo de calidad». En ese segmento, destacó las posibilidades que ofrecen, por ejemplo, los recorridos por la Rioja alavesa, sin olvidar el txakoli o la sidra, atractivos todos ellos que pueden interesar a los amantes de la gastronomía. La consejera del Gobierno vasco tampoco olvidó las ofertas de naturaleza y senderismo, así como los ganchos culturales y comerciales vinculados a las ciudades.
La Semana Vasca del Turismo arrancará el martes 22 en el Centro Temático del Vino Villa Lucía, en Laguardia, con una ponencia del experto californiano Paul Wagner. San Sebastián y Bilbao acogerán los siguientes encuentros.






