
El titular de Educación atribuyó ayer la polémica -aparentemente zanjada el jueves por el rector durante el último Consejo de Gobierno de la UPV- a «grupos interesados» en «el proceso electoral» de la Universidad vasca, aunque no fue más explícito ni detalló si se refería al propio Rectorado, a los profesores que han reclamado el abono de los complementos o a las hipotéticas maniobras de algunos sectores académicos para tratar de elaborar una lista alternativa que compita en las elecciones internas frente a la que liderará Pérez. El consejero, pese a todo, certificó la «buena sintonía» entre su departamento y el Rectorado, lo que justificó en que ambas partes «hemos hecho un buen trabajo duplicando el número de profesores» que van a cobrar los pluses.
Pese a las declaraciones públicas del consejero, la tensión ha presidido las relaciones entre la Universidad y el departamento en esta materia. El decreto de asignación de los complementos, aprobado por el Ejecutivo, la UPV y los sindicatos STEE-EILAS y LAB, establecía que la Universidad debía hacerse cargo de entre el 10% y el 15% de los extras salariales y la consejería, del resto. Las cifras que finalmente se deben abonar a los profesores desbordaron las previsiones. Tras la evaluación técnica llevada a cabo por la agencia Uniqual, se confirmó que serían necesarios 60 millones de euros para hacer frente a los pluses de 4.000 docentes. Ante el elevado coste global, Educación decidió hacerse cargo del 85% del importe, en lugar del 90% que había previsto en el primer momento. La Universidad aseguró que no tenía fondos reservados para hacer frente al 5% 'extra' -unos 3 millones de euros-, lo que abrió el conflicto. Tras hacer cuentas y apremiado por la proximidad de la renovación en los órganos de gobierno de la entidad académica -en diez días se cerrará el plazo para la presentación de candidaturas-, el rector anunció el jueves ante el consejo que a lo largo de esa misma jornada sabía de dónde obtener la diferencia y aseguró que los pluses correspondientes a 2005, 2006 y 2007 se empezarán a cobrar en mayo. Campos confirmó ayer que la UPV abonará «íntegramente» la parte «que le corresponde».
Malestar docente
Con la polémica aparentemente zanjada, el responsable del Departamento de Educación insistió en desmentir que haya existido enfrentamiento entre la Universidad y el Ejecutivo. «Esta legislatura se recordará por ser una de las de mayor sintonía entre el departamento y la Universidad del País Vasco», aseguró ayer Campos en un acto ante la prensa en Vitoria. A su juicio, el hecho de que se haya incrementado de 1.780 a 4.000 el número de docentes con derecho a percibir los pluses salariales «demuestra fehacientemente que ha habido una sintonía en el trabajo notable». A renglón seguido, Campos recordó que el plan universitario 2005-2010 «multiplica por 1,53» la financiación pública de la UPV.
La resolución del conflicto ataja el malestar en un sector del profesorado -precisamente aquél con una mayor trayectoria investigadora y, en consecuencia, el destinatario de los pluses más elevados- , que amenazaba a Pérez con dificultar su reelección al frente de la Universidad con una lista alternativa.






