
El secretario general de la LFP, Carlos del Campo, testigo ayer en la vista oral que trata sobre el embargo preventivo solicitado por la administración concursal del Alavés contra Dmitry Piterman, confirmó a EL CORREO el acuerdo de última hora para pagar los cerca de 220.000 euros que ha costado la sustitución del vallado y el cubrimiento del foso de Mendizorroza. «La partida está consignada y estamos a la espera de que la empresa que ha hecho la mejora nos remita la factura, que será girada a 30 días», aseguró el dirigente de los clubes profesionales.
La LFP da así respuesta a la petición del Alavés, que acudió a su amparo después de discutir con el Ayuntamiento sobre quién debía asumir el pago de la reforma urgente de la instalación municipal. La entidad deportiva alegó que se trataba de una deficiencia estructural del campo y el Consistorio, por su parte, argumentó que obedecía a una obra de mantenimiento. El Gobierno vasco también tuvo que intervenir porque el incidente cuestionó la seguridad del recinto y obligó a abordar medidas preventivas mientras se desarrollaban los trabajos, terminados hace unos días.
En este tira y afloja surgió la Liga de Fútbol Profesional, la cual reserva un tercio del 10% de la recaudación de la Quiniela para subvencionar «obras que ayuden a la prevención de la violencia en los estadios de España», como es éste el caso, significó Del Campo. Antes de ser aprobada, la solicitud del Alavés pasó el filtro de la Comisión Delegada de la Liga y, en última instancia, el de la comisión de seguimiento de las quinielas, de la que participan organismos públicos -CSD, Agencia Tributaria, Seguridad Social y Ministerio del Interior, entre otros-.
Aunque será la patronal de los clubes de Primera y Segunda la que pague finalmente la remodelación de Mendizorroza, en un intento por limar asperezas el propio Ayuntamiento de Vitoria ofreció recientemente al Alavés un adelanto del dinero mientras se resolvía el discutido abono.






